Cómo bajarle al consumo de azúcar sin morir en el intento

Send: una vida sin (tantos) cravings

965
wellness sugar craving azúcar consumo etiquetas endulzantes naturales comida procesada postre
Crédito; IMDb
- Publicidad -

Todos sabemos que el azúcar en exceso es lo peor que hay para el cuerpo (sí, eso también incluye la piel). Al igual que sabemos que bajarle al consumo es casi imposible por la dependencia que desarrollamos. ¿La solución? Ir adoptando varios hábitos que lo hacen más fácil. Pero tampoco te vuelvas loca, si quieres tu rebanada de pastel de conejito, vas.

1. Evita las bebidas con azúcar

Sí, hablamos del infame refresco, pero también de esos smoothies que son súper dulces. Cambia tus bebidas azucaradas por agua natural, agua mineral, agua con infusiones de frutas, té o café. Esta es una de las formas más fáciles de reducir el consumo sin tener que privarte del postre.

Publicidad

2. Sáltate los postres

Privarte de un postre es horrible, lo sabemos, pero la realidad es que los postres no tienen un buen valor nutricional y tienen tanta azúcar que provoca más sugar cravings. Aquí hay dos opciones 1) opta por un postre ‘saludable’ tipo fruta, yogurt o chocolate negro. 2) cómete solo la mitad de lo que normalmente te comerías.

3. Opta por la comida no procesada, especialmente los snacks

Aunque el empaque esté padrísimo y te diga que es ´súper saludable’, la comida procesada tiende a tener un alto porcentaje de azúcar. La mejor opción es hacer tus propios snacks en casa y tratar de siempre cocinar desde cero con ingredientes naturales.

4. Considera los endulzantes naturales

Hay que aceptar que una de las razones por las que amamos tanto el azúcar es el sabor que le da a las cosas. Intenta sustituir el sabor con endulzantes naturales tipo Stevia para que el resultado final sea casi el mismo.

5. Checa las etiquetas

Lo más importante de todo es siempre checar las etiquetas de los productos. Lee el porcentaje de azúcar y el número de porciones para calcular aproximadamente cuánta vas a consumir. No te dejes llevar por el “sin azúcar añadida” ni por el marketing, checa los ingredientes y decide si lo quieres consumir o no.