Cómo el lujo cambió los stilettos por sneakers y otras influencias del streetwear

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ImaxTree

Desde que Virgil Abloh, destacado por su talentoso desempeño como diseñador de streetwear, y confidente de Kanye, fue nombrado director creativo de Louis Vuitton el pasado marzo, el mundo de la moda terminó de entender un cambio que ya venía sucediendo. Algunos de los jugadores más grandes de la industria de la moda fueron muy inteligentes en 2018 al realizar un cambio radical antes de que el cambio se lo demuestren sus consumidores con una baja de ventas. Hoy, las camisetas y los tenis tienen un valor percibido para el público más alto que el cuero italiano y la definición de “lujo” se ha convertido en un concepto radicalmente distinto.

La nueva re significación de la estética de streetwear se está entrelazando con los bienes de lujo tradicionales reformulando fundamentalmente el mercado de los símbolos de estatus y dando como resultado un universo en el cual el lujo es innatamente distinto. El streetwear no es de ninguna manera un nuevo fenómeno, esta categoría ha existido en la industria de la moda durante décadas. Arraigada en la cultura del skate y el hip-hop, esta estética creció en las calles y se adentró en el mercado de la ropa deportiva.

@fendi
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La razón por la cual esta cultura urbana parece estar en su momento de auge está asociada a la era centrada en la imagen en la que vivimos: en gran medida por el efecto que tienen las redes sociales sobre la sociedad hoy en día. La estética del streetwear hace ruido en Instagram por su iconografía, sus colores estridentes y su estética maximalista, y a medida que los compradores más jóvenes están empezando a favorecer la singularidad sobre lo artesanal, el deseo por el lujo tradicional disminuye.

La mezcla de estos dos sucesos hace del streetwear una fórmula exitosa. Según un estudio realizado en 2017 por la firma de consultoría Bain & Company, el lujo de la moda urbana ha ayudado a aumentar las ventas mundiales de artículos de esta categoría en un 5 por ciento el año pasado.

Off-Whithe SS19. Foto: ImaxTree.

Las casas de lujo tradicionales están aprovechando este fenómeno para mantener sus ventas en alza. Metiéndose de manera cada vez más activa en el universo de las redes sociales y minando los looks de street style durante la semana de la moda con prendas icónicas, las marcas de lujo están re encontrando sus estrategias para generar ventas nuevamente. Mega-marcas como Gucci y Louis Vuitton están jugando un papel clave en la construcción de una estética que reinterpreta la moda urbana logrando así transmitir el nuevo espíritu de la época.

Gucci, bajo la exitosa dirección del gran Alessandro Michele, ha modificado su estética por completo generando una fluidez de identidad radical y un sentido de comunidad al colaborar con el graffiti artist Trevor Andrew y la fotógrafa Coco Capitán. La marca sigue adoptando una creciente estética maximalista y la “G” se ha convertido en una marca registrada de la moda en Instagram.  También del conglomerado de marcas de lujo Kering, Balenciaga ha encontrado un gran éxito entre los consumidores millennial al alejarse del lujo tradicional y adoptar un enfoque único dentro del código de la moda urbana. Los productos más vendidos de Balenciaga incluyen sus zapatillas Triple S y Speed.

@thestyleograph

LVMH, la competencia directa del grupo Kering y dueño de Louis Vuitton, también entendió muy bien el poder del streetwear hoy. El predecesor de Abloh, Kim Jones, quien ahora dirige Dior Homme, lanzó una colaboración de gran éxito junto a Supreme para Louis Vuitton revelada a comienzos del año pasado. Buscando continuar con esta dirección que ha demostrado un éxito rotundo en ventas es que el grupo LVMH apuntó a Abloh para seguir el legado.

@supremenewyork

El hype por los ‘drops’

Uno de los aspectos más característicos del streetwear, y que las marcas de lujo ahora intentan copiar, es el modelo de los “drops”. Las marcas de streetwear son conocidas por lanzar colecciones limitadas sin hacer demasiada promoción del lanzamiento y haciendo que sus seguidores forman filas durante horas para acceder a los productos. Esta modalidad capitaliza una tendencia de consumo popular entre la generación Gen Z que busca la individualidad y la híper personalización a la hora de tomar sus decisiones de compra. No es que estos productos sean personalizados con su nombre, o siquiera que estén eligiendo un color o un gráfico especifico, pero debido la escasa oferta es probable que sean los únicos entre sus amigos o grupo social que tienen estos productos, por lo que se siente como si hubieran sido creados para ellos.

Cuando los conglomerados de lujo más grandes del mundo adoptan el streetwear tanto en su modelo como en su estética, es evidente que se instale la siguiente pregunta entre los observadores de la moda: ¿cuánto tiempo durará este modelo? Si bien la dilución siempre es un riesgo, el streetwear no es pareciera ser una moda pasajera sino un reflejo de cómo una nueva generación de jóvenes elige vestirse. Y si bien la llegada de Abloh como director creativo de la línea de hombres en Louis Vuitton y la asignación de Jones en Dior Homme sugieren que LVMH estuvo replanteando su estrategia, el crecimiento de la estética urbana también está reflejándose en la moda de lujo femenina, especialmente en la competencia del grupo. Otras marcas como OFF-WHITE, Prada, Vetments y Fendi, entre otras, también están logrando captar el espíritu del momento demostrando que esta estética llegó para quedarse.

@prada

El lujo, antes impoluto, artesanal y de alta calidad, cambió su estética y lenguaje por completo. El nuevo lujo se parece cada vez más al ciclo de la moda y es sabido que las marcas de moda suelen sufrir ciclos de auge y caída. Esto asusta a los inversionistas ya que no es una buena receta para las apuestas a largo plazo y significa que los inversores a corto plazo deben estar atentos a detectar las próximas tendencias antes de que estás sucedan. Hoy todo pareciera indicar que tanto los millennials como la generación Gen Z seguirán buscando estos productos sobre el lujo tradicional y que la curva seguirá creciendo en el 2019.