Elegir un buen vino nunca había sido tan fácil. Para los que no somos expertos en el tema, este ritual (a veces bastante largo) implica contemplar cientos de botellas y dejarse llevar por una etiqueta bonita o, en el mejor de los casos, confiar en la recomendación de un sommelier . Ahora, la decisión comienza mucho antes de llegar a la tienda o al restaurante: empieza con una conversación con la inteligencia artificial.
De acuerdo con el estudio "From Prompt to Purpose", desarrollado por Casa Madero , la vinícola más antigua del continente americano, en colaboración con Altazor Intelligence, se analizaron interacciones reales entre consumidores y su uso de la IA para entender el proceso de de compra. El descubrimiento es que los usuarios ya no hacen consultas aisladas, sino que desarrollan diálogos progresivos con la inteligencia artificial, donde exploran, comparan y validan elecciones trabajadas antes de pasar a la compra.