Se conoce como "backne", un término que combina las palabras en inglés back (espalda) y acne (acné), y se ha convertido en uno de los problemas cutáneos más comunes durante el verano. Lejos de ser un caso aislado, el acné en la espalda afecta a la mayoría de las personas con piel propensa a las imperfecciones: según un estudio publicado este año en la revista Dermatology and Therapy, el 63,6 % de los pacientes con acné también presenta lesiones en el torso.
Además, la temporada estival no ayuda. El calor, la humedad, la ropa ajustada y los residuos del protector solar crean el entorno perfecto para la obstrucción de los poros. En declaraciones a El País, el dermatólogo Carlos Morales Raya explica que el sudor por sí solo no provoca acné, pero cuando permanece sobre la piel y se mezcla con el sebo y las bacterias, favorece la aparición de brotes.
Estos son los tres hábitos que conviene eliminar de tu rutina.