Kenia Os está entrando a su siguiente capítulo con una idea clara: no se trata solo de sacar música, sino de diseñar una energía. Después de una pausa y de anunciar su regreso con un video que encendió redes, arranca la era BELLADONA —femme fatale, teatral y precisa— como el primer golpe de lo que viene con K de Karma. Entre pre-saves que revelan “karmas”, una propuesta pop más ambiciosa y un universo visual que se siente hecho para el escenario (y para la moda), Kenia habla de lo que implica reinventarse sin perder su esencia: la artista, sí, pero también la persona que se protege, se observa y aprende a soltar.
Kenia Os inicia su era “Belladona” con K de Karma, su álbum más ambicioso
UG: Te fuiste a una pausa justo cuando estabas en un peak. ¿Qué te hizo detenerte y cómo nace K de Karma?
Kenia Os: Todos mis álbumes los estaba creando en medio de tour y marketing. Hacía todo al mismo tiempo y eso no me ayudaba a disfrutar los procesos creativos. Por primera vez dije: “Necesito tomarme mi tiempo de creación y disfrutar el proceso”, por eso decidí no estar de tour el año pasado, para enfocarme en la creación de K de Karma.
UG: ¿Cuál es el motor principal de este nuevo álbum?
KO: La energía. En otros álbumes era más lo que quería representar, sanar o transmitir con las letras. Esta vez es la energía que quiero transmitir a las personas que lo escuchen y con la que quiero que me vean en el escenario, en mi performance.
Ulises García: Anunciaste tu regreso el 1 de enero. Si esta nueva era fuera un solo look, ¿cómo lo describirías de pies a cabeza?
KO: Lo describiría como femme fatale, como Belladona. Un look de piel, algo rojo, joyas, zapatillas muy altas. Ese sería el look perfecto de este nuevo álbum.
UG: Belladona es bonita, pero peligrosa, ¿en qué momentos tú también eres así? ¿Y cómo se ve en tu forma de vestir?
KO: En mi día normal no soy tan Belladona, la verdad, pero siempre me gusta esa parte sensual y esos colores. Es la paleta que más me representa ahora. En Pink Aura fue un proceso de sanar y hablé mucho de eso desde el color rosa. En este álbum me representa más cuando salgo y me visto con colores neutrales, rojo, de repente amarillo, azul… Es una paleta con la que me siento muy conectada.
UG: ¿Qué atributos traes de tus álbumes pasados a este nuevo proyecto?
Kenia Os: Siempre me gusta experimentar con el sonido, pero para K de Karma quise mantener esos sonidos que sé que a mis fans, a través de todos estos álbumes, les han gustado. Hay una canción con sonidos de K-pop, otra de reguetón, otra balada, otra pop.
UG: Si tuvieras que describir este álbum en tres palabras, ¿cuáles serían?
KO: Femme fatale, empoderada y… justicia.
UG: Ahora que estás descubriendo esta nueva faceta, ¿qué has descubierto de ti misma, de tu cuerpo, de tu estilo, en el escenario y al probar cosas nuevas?
KO: En Pink Aura descubrí que tenía muchísimas capacidades de hacer las cosas, pero sobre todo a mi manera. Es algo en lo que sigo trabajando: bailar a mi manera, vestir a mi manera, proyectar mi forma de ser. Creo que todos buscamos eso, encontrarnos, ver qué nos gusta más. También lo descubrí con la edad. Me sigo sintiendo muy chiquita, pero aprendo todos los días; la danza, los ensayos, estar ahí todo el tiempo me enseña muchísimo.
UG: ¿Cuál fue el reto más importante que tuviste que superar para empezar este nuevo proyecto?
KO: Soltar una de mis otras eras. El reto más grande fue preguntarme: “¿Qué quiere Kenia… la persona? ¿Qué quiere representar y cómo quiere sentirse en esta nueva era? ¿Qué tipo de música? ¿Qué colores? ¿Qué quiero decirle al público?”
UG: ¿Hubo algo o alguien que te ayudara a definir eso?
KO: Yo hago mis mood boards y digo: “Esto es lo que quiero, esto es lo que me gustaría”. Me junto con gente creativa —las personas que van entrando a cada proyecto aportan algo nuevo, porque cada proyecto es diferente— y voy bajando esas ideas con gente súper pro y creativa.
UG: ¿Dónde encuentras inspiración en tu día a día para crear música?
KO: En lo que voy viviendo y cómo me siento. No soy una persona que comparta tanto su vida privada, pero la energía con la que he llevado todos los álbumes de mi carrera está muy conectada a quién es Kenia actualmente: la persona, no la artista.
UG: En medio de giras, foco y conversación en redes, ¿qué te ayuda a mantenerte conectada a lo que eres?
KO: Mi terapeuta y mis amigos son las personas que más me mantienen conectada a lo que yo soy.
UG: Hoy que estás en el centro de la conversación, ¿qué te dice el apoyo de tus fans? ¿Cómo se traduce en tu proceso creativo?
KO: Tengo unos fans que son lo máximo. Estaba muy nerviosa por este regreso, no sabía cómo se lo iban a tomar y sigue siendo un nervio, porque a veces a los fans les encanta una era y para ellos ese momento es lo máximo. Va a haber muchos fans nuevos o fans a los que esta era les encante, y va a haber algunos que no. Yo estoy feliz con el proyecto que realizamos: es increíble, muy diferente. Personalmente no había visto algo así en el pop en México. Me encanta que estoy rodeada de personas súper creativas y que logramos esto.
NO LO PIENSES, ¡DILO! CON KENIA
¿Team drama o paz mental?
Qué difícil… soy las dos. Cincuenta-cincuenta, depende, pero la mayoría del tiempo elijo mi paz mental.
¿Qué emoji le mandas más a tu novio?
El corazoncito rojo.
Algo que la Kenia de 15 años no creería de la Kenia de hoy.
¡Los venues en los que me voy a presentar para mi próxima gira!
Un lugar donde siempre te sientes tú al 100%.
En casa de mi mamá.
¿Primero gastas en zapatos, bolsas o maquillaje?
Perfumes. Y de esas tres… bolsas.
Frase que repites antes de salir al escenario.
Mi abuela me decía desde chiquita “Jesús, yo confío en ti”, y se volvió un mantra. Así me subo al escenario, me lo digo por dentro.