La marca colombiana Pájara Pinta , reconocida por sus piezas de chaquira tejidas a mano por artesanos colombianos, presenta su colaboración con la mismísima creadora de contenido, estratega digital y ganadora en la categoría de moda de los People's Choice en Digitelle 2026 ; Dani Schulz. Un lanzamiento que llevaba mucho tiempo en el horno y que por fin sale a la luz. Más que una cápsula de accesorios, The Dani Edit es un retrato del momento actual que atraviesan Dani y María Paula Vargas, fundadora de la marca, ambas están construyendo hogar lejos de casa. El resultado son piezas únicas, coloridas y cargadas de intención, hechas para acompañarte a donde vayas. Disponibles a partir de hoy, y por suerte con envíos a todo el mundo en la página web de Pájara Pinta.
Pájara Pinta revela su nueva colaboración con Dani Schulz y tenemos todos los detalles al respecto
Desde hace tiempo, Dani ha hecho de su plataforma un espacio para la moda latinoamericana, esas marcas que, en sus palabras, están haciendo "tesoritos" en la región y que muchas veces no cuentan con los recursos ni con las plataformas para que el resto del mundo las descubra. Por lo mismo, es clienta de Pájara Pinta desde hace años, por el compromiso con mantener prácticas artesanales vivas y, a la par, pagar de forma justa a los artesanos colombianos. De esa cercanía con Pau nació la idea de crear algo en conjunto: después de platicarlo entre ambas, se dieron cuenta de que estaban construyendo un hogar lejos de lo conocido, Dani por un deseo y Pau por amor. Así que tomaron lo incómodo, las preguntas, la incertidumbre y se concentraron en reconectar con sus valores y raíces para crear piezas que funjan como amuletos, guías y recordatorios constantes de que tu esencia es tu hogar y siempre puede aterrizarte a tu realidad, por más cambiante que sea.
Platicamos con Dani para tener los mejores insights al respecto de la colección y de la inspiración detrás de estas piezas:
Berenice Buendía: Esta colaboración nace, en tus palabras, de un deseo de volver a lo físico y lo humano. ¿Por qué surge ese impulso?
Dani Schulz: Estoy en una pelea constante con la inteligencia artificial. Entonces esto es un poco ese intento de volver a lo físico, de volver a lo humano. Y Pájara Pinta encarna justo eso: todo está hecho a mano. Así que la colección tiene como base eso, regresar a lo físico, a lo humano y alejarnos un poco de lo artificial y lo digital.
BB: Toda la colección gira en torno a la palabra "casa". ¿Qué significa para ti y cómo llegó a ser la guía creativa?
DS: Está muy inspirada en el movimiento que he tenido estos últimos dos años: mudarme a la Ciudad de México y dentro de la ciudad, mudarme muchas veces más. En septiembre cumplo dos años acá. Han sido dos años tumultuosos pero hermosos, porque al final es un poco eso de "ten cuidado con lo que pides": yo quería retarme, me sentía muy cómoda donde estaba (Ecuador) y quería demostrarme que podía hacer este cambio. Así que agarré todas mis pertenencias, a mis dos perros, junto con mi novio, y me vine a una ciudad donde no conocía a casi nadie.
Para mí, casa es el lugar donde aprendemos a brillar de adentro hacia afuera. Cuando las cosas están bien en casa, somos más sociales, vemos el mundo distinto, somos más creativos; cuando tu casa está en desorden, muchas veces te sientes nublado. La colección se trata de eso: de llevarte tu casa, o el sentimiento de casa, a donde sea que vayas. Porque tanto como Pau y como yo estamos haciendo hogar en lugares que no son nuestros, y con los elementos, las personas y la mentalidad adecuadas, un lugar ajeno sí llega a sentirse como casa. Ojalá las piezas les den ese feeling a quienes las usen: que si vas a un lugar que te intimida, el pocket que dice casa te recuerde que estás segura y te puedes divertir; o que en un viaje importante te regresen a ese lugar donde eres más tú.
BB: Esta es tu primera mudanza que nace del deseo y no de la necesidad. ¿Por qué fue así de importante?
DS: Es mi primera mudanza que no nace de la necesidad, sino del deseo, y hay una gran diferencia entre migrar por necesidad y migrar por apostarle a algo mejor cuando en casa ya tienes algo bastante bueno. Mi vida en Ecuador siempre ha sido casa; aunque no es mi país, es donde estuve desde muy pequeña, y significa comodidad, mi lugar seguro. Cuando me fui no estaba huyendo de nada: estaba apostándole a la incomodidad para crecer. Sentía que, si me quedaba en un lugar tan cómodo, no iba a haber mucho crecimiento personal ni laboral, y estoy en una época muy enfocada en crecer profesionalmente.
Esta se siente más grande porque la decidí desde el sueño, no desde el "me tengo que ir". A nadie lo trasladaron, nadie tenía que irse: lo hicimos mi novio y yo desde el deseo de crecer. Y hacer las cosas desde el deseo trae aún más responsabilidad y es mucho más retador que hacerlas desde la necesidad.
BB: ¿De dónde surgen las palabras en las piezas?
DS: Hicimos una lluvia de ideas de las palabras que se nos venían al decidir la colección: handmade, playful, casa, joyful, bold. La pregunta era: si Dani y Pájara Pinta tuvieran un hijo, ¿cuáles son los pilares de cada una que tienen que estar en ese bebé? De Pájara Pinta salió mucho lo bold, lo atrevido, porque son piezas que se salen de la norma: en este mundo beige y gris en el que vivimos, ver algo tan colorido a veces te choca, es imponente. Y de mi lado entró lo playful y el echar raíces en el momento en el que estoy.
De ahí salieron las dos palabras de los pockets que más me marcan: casa y human. Casa, por el hogar, de donde nace todo antes de proyectarse hacia afuera; human, por regresar a lo real, a lo manual, a lo que no es artificial. Y en los chunky, los que tienen corazón, uno dice play it y el otro baila me, que van mucho de la diversión. Baila me me encanta porque bailar es algo muy humano: no sé si has visto a los robots que hacen delivery, pero seguimos creyendo que bailar es algo que solo hacemos las personas. Por eso las piezas son tan coloridas también: la diversión es uno de los pilares.
BB: ¿Cómo construyeron la paleta de colores? ¿Hay alguno con algún significado en particular?
DS: Los colores más importantes de la colección son el celeste y el rojo. El celeste es mi color favorito y está por toda mi casa; de arte que he comprado, de piezas que tengo hace años. Mi mamá siempre usa el celeste en sus cuadros, entonces es un color que me regresa a casa, se siente warm and cozy. El rojo es el que te recuerda que estás vivo: que puedes divertirte, salir a la calle, aprovechar esta vida. Además contrastan hermoso juntos.
BB: ¿pieza favorita?
DS: Mi favorito es el chunky largo rojo. Tiene los dos colores clave y la palabra baila me, que me parece divertida pero seductora, y que te recuerda lo humano que eres. Me gusta además porque se puede usar como collar o como cinturón: es súper versátil.
BB: ¿Cuál fue tu mayor aprendizaje en este proceso?
DS: Aprendí dos cosas. La primera, paciencia. Como todo está hecho a mano y lo hicimos a la distancia, cualquier cambio toma tiempo: decides un diseño, se va a producción, y esa producción se demora justamente porque es artesanal. Fue un masterclass en paciencia. Son procesos muy humanos, hechos a mano,y requieren su tiempo.
La segunda es la intención. En redes estamos acostumbrados a que las cosas pasen porque son tendencia o porque alguien más lo usa y te da FOMO; no tengo nada en contra, yo también he caído. Pero fue muy lindo crear desde la intención, no porque haya un color que se busca más en Google. Me gusta pensarlo como la naturaleza: si plantas una semilla, aprecias cuánto tarda en dar frutos. Hay temporadas para crecer, para guardarse, para florecer. Eso me recuerda regular mis propias expectativas de tiempo, en un mundo que nos quiere inmediatos.