En 2024, TikTok parecía haber dictado una regla definitiva: los calcetines al tobillo eran cosa de millennials y las crew socks, altas, blancas y ligeramente arrugadas, funcionaban como el uniforme no oficial de la Gen Z. Dos años después, el algoritmo vuelve a cambiar de opinión. Mostrar el tobillo ya no se siente anticuado y los ankle socks están regresando justo cuando creíamos que habían sido condenados al fondo del cajón.
La señal más clara llega de una encuesta reciente de The Strategist. De 50 jóvenes de la Gen Z consultados, solo ocho dijeron seguir prefiriendo los calcetines altos. Para el resto, los modelos cortos ofrecen una imagen más limpia, dejan que los sneakers sean protagonistas y evitan esa línea de bronceado que puede subir casi hasta la pantorrilla. También encajan mejor con el regreso del minimalismo noventero, los tenis de silueta delgada y los looks menos recargados que están definiendo el verano.