Cantina Contramar en Fontainebleau Las Vegas(Cortesía)
Adrienne Gaffney
¿Cómo llevar uno de los restaurantes más queridos de México a otro país sin perder su esencia? No es una tarea sencilla. Desde que la chef Gabriela Cámara abrió Contramar en la Ciudad de México en 1998, el restaurante se ha convertido en uno de los grandes referentes de la gastronomía nacional.
Con sus famosas tostadas de atún y su icónico pescado a la talla, Contramar revolucionó la escena gastronómica de la capital, donde, en aquel entonces, los restaurantes solían dividirse entre propuestas de lujo y opciones mucho más casuales. La intención de Cámara era acercar a los habitantes de la ciudad la frescura de los pescados y mariscos que normalmente se asociaban con la costa.
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“Los restaurantes estaban mucho más divididos por zonas geográficas, ubicación y precios”, explica Cámara sobre la escena gastronómica antes de Contramar. “Aunque Contramar no es un lugar al que cualquiera pueda ir, síes un espacio donde la comida resulta accesible. Es un lugar sencillo, acogedor, casi cotidiano y festivo, que recuerda a una palapa en la playa”.
Cantina Contramar en Fontainebleau Las Vegas(Denise Truscello/Getty Images for Fontainebleau L)
Ahora, casi tres décadas después y convertida en una figura internacional de la gastronomía, Cámara decidió llevar ese espíritu costero a un destino completamente distinto: Las Vegas.
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Tres mexicanas detrás de Cantina Contramar
Todo comenzó hace algunos años, cuando Bertha González Nieves, cofundadora y CEO de la marca mexicana de tequila Casa Dragones, conoció durante Art Basel a Brett Mufson, presidente y socio de Fontainebleau Development, la compañía detrás de los hoteles Fontainebleau en Miami Beach y Las Vegas. Mufson le comentó que le encantaría llevar uno de los restaurantes más populares de la Ciudad de México a Las Vegas. González Nieves lo llevó a Contramar, donde le presentó a Gabriela Cámara. Ese encuentro dio inicio a una colaboración que terminaría convirtiéndose en Cantina Contramar, dentro del hotel Fontainebleau Las Vegas.
Para crear el primer Contramar fuera de México, Cámara reunió a otras dos mexicanas reconocidas internacionalmente en sus respectivas industrias. Por un lado, la arquitecta Frida Escobedo, responsable de proyectos como una nueva ala del Metropolitan Museum of Art y la renovación del Centre Pompidou, diseñó el espacio contemporáneo del restaurante. Por otro, González Nieves colaboró en la creación de la carta de bebidas.
Gabriela Cámara lleva Contramar a Las Vegas(Melanie Dunea)
“Bertha fue quien realmente hizo que esto sucediera. Y Frida y yo somos amigas desde hace bastante tiempo”, cuenta Cámara. “Le dije: ‘Sé que es una locura hacer algo en Las Vegas, pero ¿te animarías?’”. Escobedo aceptó de inmediato.
Aunque no es común encontrar un proyecto gastronómico liderado por tres mujeres, para Cámara no representa ninguna anomalía. La chef, quien fue asesora en políticas alimentarias del expresidente Andrés Manuel López Obrador y protagonizó el documental de Netflix A Tale of Two Kitchens (2019), sobre la apertura de su antiguo restaurante Cala en San Francisco, tiene una perspectiva muy clara. “En México, las mujeres siempre han cocinado, así que no es ninguna anomalía”, explica.
Cantina Contramar en Fontainebleau Las Vegas(Maureen Martinez Evans)
De hecho, se sorprendió gratamente al encontrar una dinámica similar en Las Vegas. “Me sorprendió mucho descubrir cuántas mujeres maravillosas y poderosas están al frente de proyectos ahí. Sigue siendo un lugar dominado por hombres, pero creo que las mujeres de esta industria han tenido la oportunidad de marcar una verdadera diferencia”.
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El espíritu de Contramar, ahora en Las Vegas
Para Cámara, Cantina Contramar conserva la esencia del restaurante original, aunque incorpora algunos ajustes para adaptarse al público estadounidense. “La manera de comer en Estados Unidos se ha ampliado muchísimo y creo que las personas están buscando cocinas más atrevidas, con las que quizá no estaban familiarizadas hace algunos años”, explica. La carta es amplia y está pensada para distintos tipos de comensales. Además de los clásicos que hicieron famoso a Contramar, se incorporaron nuevos platillos, entre ellos un corte de carne y diferentes opciones de tacos.
Cantina Contramar en Fontainebleau Las Vegas(Cortesía)
Por supuesto, existen diferencias entre ambas ubicaciones. Después de todo, un restaurante dentro de un casino de lujo difícilmente podría reproducir por completo la atmósfera relajada de una palapa frente al mar. El comedor es amplio y luminoso, con una distribución que invita a la convivencia. Al igual que en el restaurante original, cuenta con una cocina abierta que permite a los comensales observar a los chefs mientras trabajan.
En cuanto al diseño, Escobedo apostó por materiales como piedra volcánica, cobre martillado y paneles de ónix que aportan una iluminación rosada al espacio. El resultado es una propuesta elegante, alejada de la estética que normalmente se asocia con Las Vegas, pero profundamente conectada con el diseño mexicano.
Gabriela Cámara lleva Contramar a Las Vegas(Cortesía)
“Estamos llevando esa bandera y tomando la estafeta para que las personas se enamoren de nuestro país, ya sea a través de la arquitectura, la hospitalidad gastronómica o los destilados de agave”, afirma González Nieves. “Hay muchísima pasión detrás de este equipo”.