Tengo que confesar que llevaba años resistiéndome a los wearables. Me conozco y sé que caería muy fácil en obsesionarme con cuántas horas dormí porque a lo largo de mi vida he tenido varias épocas de insomnio. Finalmente cedí y tengo mucho que decir al respecto. Entre todas las opciones del mercado, me decidí por el anillo de Ultrahuman. ¿Y lo primero? No me obsesioné. Investigué y me di cuenta que era una gran opción para lo que estaba buscando, que es aprender y entender mejor cómo funciona mi sueño, cómo me recupero de una mala noche y en general, para seguir a mi cuerpo día a día.
Uno de las razones por las que me decidí por este dispositivo fue porque no tienes que pagar suscripción en comparación con otras opciones. Además, es ligero y no se ve tosco (es el modelo AIR) y la relación precio/calidad también es muy buena. Aquí, te voy a contar cómo ha sido mi experiencia utilizándolo durante los últimos dos meses.