De la Riviera Francesa a Mykonos, Ibiza y Bodrum, algunas de las firmas más importantes de la industria están transformando beach clubs, hoteles y restaurantes en auténticas extensiones de sus universos. Las sombrillas llevan monogramas, los camastros adoptan los colores de la temporada y una tarde frente al Mediterráneo puede convertirse, sin darte cuenta, en una experiencia completamente diseñada por una maison.
No es exactamente un fenómeno nuevo, pero este verano parece haber alcanzado otra dimensión. Los medios han identificado las activaciones como una estrategia cada vez más extendida entre las marcas para encontrarse con sus consumidores justo donde pasan sus vacaciones.