Primero fue el skincare de siete pasos. Después llegaron las fundas de seda, los pillow mists, el magnesium, el sleep tracking y todas las demás cosas que hemos incorporado a la misión aparentemente interminable de dormir mejor. Ahora hay que hacerle espacio a algo más en el buró: nuestro perfume.
Ponerse fragancia justo antes de meterse a la cama puede sonar un poco innecesario, después de todo, ¿quién exactamente va a olernos?, pero ese es precisamente el punto del bedtime perfume. A diferencia de la fragancia que elegimos para salir, ir a trabajar o conseguir cumplidos, esta se usa únicamente para uno mismo.
La práctica lleva un tiempo circulando entre amantes de las fragancias y en TikTok, donde creadores describen ponerse perfume para dormir como uno de esos pequeños lujos que hacen que una noche cualquiera se sienta un poco mejor. Ahora el ritual está terminando de entrar al mainstream de belleza: perfumistas y marcas ya hablan de las características que debería tener una fragancia específicamente pensada para ese momento del día.