Siete ciudades globales, un tour vibrante y miles de mujeres compartiendo una misma meta. Este 2026, el Nike After Dark Tour regresó para celebrar el running, la autoexpresión y la comunidad después de que cae el sol. Esta plataforma internacional, diseñada para mujeres, transforma las carreras nocturnas en experiencias que conectan deporte y cultura. Ciudad de México se sumó a esta celebración con una ruta de medio maratón que reunió a 10,000 corredoras para recorrer algunos de los escenarios más emblemáticos de la capital. ¿Cerrar Reforma para las corredoras y poder correr junto al lago de Chapultepec de noche? Sí y sí.
Nike After Dark Tour 2026: la noche que corrimos bajo las estrellas
Sin duda, este comeback fue uno de los eventos más esperados por las runner girlies. El gran día llegó y, con salida y meta en el Monumento a la Revolución, el recorrido de 21.1 kilómetros avanzó por Paseo de la Reforma, pasando frente al Ángel de la Independencia y la Diana Cazadora, antes de continuar por Circuito Gandhi y adentrarse en el Bosque de Chapultepec.
Una ruta muy amigable para las corredoras chilangas que están acostumbradas a su run dominical por Reforma y el bosque. Además, tuvo un grado de dificultad menor que el recorrido del año pasado en CU, algo ideal para quienes vivieron su primer medio maratón. Por primera vez, la primera y segunda sección del bosque formaron parte de la experiencia, con puntos como el Lago Mayor y el Paseo de los Compositores.
La ruta conectó dos espacios icónicos de la ciudad en una experiencia nocturna acompañada de música, activaciones y mucha energía colectiva. Más allá del cronómetro, el ADT celebró la diversidad de mujeres que encuentran en el running una forma de expresión, bienestar y comunidad.
Todas las corredoras tenemos motivos diferentes para correr. Nos inspiran distintas cosas, pero hay algo que compartimos: la manera en que nos retamos a nosotras mismas. Y esa es precisamente la vibra que buscamos en una carrera. La sororidad que se vive en el ADT es lo que lo hace tan especial: encontrar ese espacio seguro que muchas veces no existe para las mujeres al practicar un deporte, y mucho menos de noche.
Cada corredora tiene su propia experiencia, su propio journey, con aprendizajes, retos y formas de crecimiento diferentes. Por eso, una de las cosas más importantes al enfrentarnos a un reto como el ADT es aprender a elegir nuestras batallas, conocernos mejor, escuchar a nuestro cuerpo y respetar sus límites.
Y, personalmente, eso es lo más rico de una carrera como el Nike After Dark Tour: aprender a darle valor a tu esfuerzo y a tus propias metas, sin importar cómo se comparen con las de alguien más. Porque ¿qué mejor manera de vivirlo que acompañada de una comunidad de mujeres como la que se reunió aquella noche, bajo las estrellas de Ciudad de México?