Viajar es un acto de escapismo en el que buscamos alejarnos de casa y la cotidianidad para descubrirnos a nosotros mismos a través de nuevos contextos. En la era de la hiperconectividad, la desconeconexión es un lujo y la búsqueda por mejorar el bienestar personal, tanto mental como físico, un nuevo motivo de viaje.
El fuerte interés que existe por el wellness emergió como una fuerza de cambio para todas las industrias y en la hospitalidad, ha reformado el enfoque con el que se planea una escapada. La nueva generación de turistas busca que entre sus planes haya actividades centradas en la salud y experiencias que contribuyan a su bienestar general como prácticas para reducir el estrés, mantener una dieta saludable, programas de entrenamiento, yoga, spa, meditación y hasta un temazcal.