La alta costura suele ser un universo reservado para unos cuantos, pero Iris van Herpen decidió romper esa barrera. Durante su exposición Sculpting the Senses en el Brooklyn Museum de Nueva York, la diseñadora neerlandesa invitó a los visitantes a participar en la creación de un vestido que ahora forma parte de su universo creativo.
La pieza, titulada Sculpting the Unspoken, tomó forma después de nueve días de trabajo de plisado y drapeado a mano. Lo interesante es que sus colaboradores no fueron únicamente los integrantes de su atelier, sino también personas que visitaron el museo.