Demna ya entendió a Gucci. Al menos, eso escribió en las notas que acompañaron el desfile primavera-verano 2027 de la firma italiana, presentado hoy en Milán. Según el diseñador, esta colección encarna "mi visión personal completa para la marca, basada en todo lo que he aprendido sobre ella desde que llegué".
Demna lleva la terapia de compras a la pasarela de Gucci
Para presentarla, recibió a Shawn Mendes, Bianca Jagger y Cardi B en una boutique Gucci creada especialmente para la ocasión. Ahí, el desfile se convirtió en una sucesión de personajes familiares, todos con el giro particular de Demna.
La colección abrió con una serie de looks masculinos que pasaron de las combinaciones de streetwear características del diseñador a trajes de silueta estrecha que recordaban la era de Tom Ford, una referencia a la que ya ha recurrido antes. Así quedó marcado el tono de la exploración de personajes que vendría después: los modelos llevaban los cuellos levantados; algunos lucían collares con el nombre de Gucci cubierto de diamantes, mientras otros usaban el cinturón Marmont, uno de los favoritos de los millennials.
Los primeros looks femeninos entraron en esa misma fantasía. Donnas y nonnas italianas (señoras y abuelas), vestidas con pantalones capri a la cadera y pulidas gabardinas, recorrían las vitrinas, se acomodaban despreocupadamente los lentes oversize y preparaban sus bolsas con grabado de cocodrilo para hacer una compra.
Entre los personajes había desde una chica de estilo preppy ochentero, con un suéter sobre los hombros, hasta otra más atrevida que llevaba un cinturón corsé con horsebit, una falda tipo pañuelo con flecos y un collar dorado de múltiples cadenas. La colección daba cabida al "buen gusto y al mal gusto", como lo expresó Demna, "sea lo que sea que eso signifique".
Los desfiles suelen transportarnos a lugares completamente distintos; al espacio exterior, por ejemplo. Demna , en cambio, construyó un mundo dentro de esta flagship de un universo paralelo y puso en escena a quienes la frecuentan: chicos amantes del streetwear, mujeres florentinas ultrachic y fiesteros listos para salir de noche.
Conforme se acercaba la hora de cierre de esta tienda imaginaria, la colección dio paso a los looks de noche. Rosie Huntington-Whiteley, Candice Swanepoel y Anok Yai aparecieron con siluetas ceñidas al cuerpo: desde un bustier de encaje acompañado de un abrigo de pelo largo al estilo de los noventa hasta un sexy vestido negro de jersey con un costado completamente descubierto.
Para Demna, Gucci es más que un mundo glamoroso al que entrar. Es uno que puedes transformar una vez que estás dentro. En las notas del desfile escribió: "La conclusión de mi investigación es que Gucci tiene sus raíces en el deseo de pertenecer a un mundo más glamoroso y en la audacia de rehacer ese mundo a tu propia imagen".
Este artículo fue publicado originalmente en ELLE US