Siempre me emociona viajar a Nueva York, pero vivirlo de la mano de Chopard, fue otra historia. Viajé a la ciudad que nunca duerme con la marca para celebrar el 50 aniversario de su colección Happy Diamonds y desde el primer momento, la experiencia fue especial.
La aventura comenzó en un exclusivo edificio de la Quinta Avenida, al que por cierto, podías acceder solo mostrando tu pasaporte. Ahí nos reunimos con Caroline Scheufele, copresidenta y directora artística y creativa de Alta Joyería de la marca. Sus padres fueron quienes adquirieron Chopard en 1963 y, bajo su dirección, la firma se ha consolidado en una de las casas de joyería más reconocidas del mundo. A pesar de ocupar una posición tan importante dentro de la maison, Caroline se mostró cercana y accesible en la sala donde me encontraba junto a un grupo de periodistas de distintas partes del mundo. Se acercó a presentarse y, como si nos conociéramos de hace mucho tiempo, comenzó a contarme sobre las joyas que llevaba puestas y sobre su look.