A Miuccia Prada le encantan las faldas. La diseñadora suele llevar una cuando sale a saludar al final de sus desfiles y alguna vez dijo: “Para mí, la falda es como una camiseta”. Cada nueva colección de Prada suele presentar una versión atrevida de esta prenda. Pero en primavera-verano 2027, presentada en Milán, se convirtió en el centro de una propuesta que exploró los códigos clásicos de la hiperfeminidad con una buena dosis de audacia.
Aberturas pronunciadas, construcciones escultóricas y paneles cubiertos de lentejuelas, pedrería de cristal y delicadas rosetas marcaron el rumbo. Eran destellos de alegría que irrumpían entre el aire preppy de los chalecos de punto grueso y la sensualidad de los bra tops ajustados al cuerpo.