Hay vestidos que te hacen detener el scroll y otros que, además, te obligan a acercar la pantalla, como el de Emma Watson para la inauguración del Lucas Museum of Narrative Art en Los Ángeles. A primera vista, vemos una silueta negra enmarcada por flores blancas. El detalle que cambia nuestra manera de mirarla: son flores de verdad.
La combinación tiene algo de arreglo floral y algo de vestido de fiesta, pero funciona precisamente por lo bien que conviven ambos elementos. La base oscura deja que los pétalos, las pequeñas ramas y sus diferentes volúmenes concentren toda la atención. Aquí, llevar flores adquiere un sentido bastante literal.