El amor en mil colores. El brazalete Love de Cartier , creado en 1969 por Aldo Cipullo como una declaración de amor, de poder y de permanencia, acaba de tener una de las reinvenciones más radicales en su historia. La Maison presenta una cápsula de seis variaciones cromáticas del brazalete, algunas en pavé total y otras con acentos de piedras preciosas, que juegan con el color de forma deliberada y divertida.
La cápsula llega en dos versiones: completamente engastada en piedras de color que cubren cada milímetro de metal, convirtiendo la banda en un arcoíris de gemas; y la versión en que las piedras aparecen como puntos de brillo estratégico sobre el oro. Ambas declinaciones comparten la misma intención: salirse de la monocromía clásica del Love para explorar un espectro de matices con piedras de color .