Publicidad
Publicidad

¿Por qué los vestidos babydoll de Olivia Rodrigo están causando tanta polémica?

Los vestidos babydoll de Olivia Rodrigo están generando debate, pero esta silueta siempre ha estado ligada a la rebeldía.
mar 12 mayo 2026 11:17 AM
olivia-rodrigo-vestidos-babydoll.jpg
¿Por qué los vestidos babydoll de Olivia Rodrigo están causando tanta polémica? (Getty Images)

En la antesala de su nuevo álbum "you seem pretty sad for a girl so in love", Olivia Rodrigo se ha comprometido por completo con el vestido babydoll como su uniforme no oficial. Y aunque no es nada extraño que las estrellas pop construyan toda una era alrededor de una estética característica —especialmente una cargada de nostalgia—, la reinterpretación que la cantante ha hecho de esta silueta vaporosa ha provocado críticas de quienes la acusan de “vestirse como una niña pequeña” o incluso de “infantilizar” su imagen.

El sábado, en Barcelona, la conversación volvió a intensificarse cuando Rodrigo se presentó en el Billions Club de Spotify usando un top adornado con mangas abullonadas de Generation78, sin pantalones. Le dio un giro más rebelde al look con unas botas Doc Martens hasta la rodilla, aunque eso no impidió que sus detractores en internet reaccionaran negativamente.

Publicidad
Spotify brings Olivia Rodrigo to Barcelona for Billions Club Live performance
¿Por qué los vestidos babydoll de Olivia Rodrigo están causando tanta polémica? (Xavi Torrent/Getty Images for Spotify)

¿Por qué los vestidos babydoll de Olivia Rodrigo están causando tanta polémica?

El vestido babydoll no es ninguna novedad, y Rodrigo tampoco es la única estrella de la música o de la moda que lo ha adoptado por su encanto. Originalmente creado en Estados Unidos en 1942, durante la Segunda Guerra Mundial —como respuesta a la escasez de telas—, la silueta ganó popularidad a finales de los años cincuenta y durante los sesenta gracias a figuras como Brigitte Bardot, Twiggy y Jane Birkin. (En el video de “drop dead”, Rodrigo incluso usó un vestido de fiesta que perteneció a la propia Birkin.) Hasta Cristóbal Balenciaga creó una colección de alta costura de vestidos babydoll en 1958.

La silueta volvió a prosperar en los años noventa, apareciendo en figuras como Courtney Love y Kim Gordon. Y son precisamente esos íconos grunge quienes hoy inspiran a Rodrigo.

“Me encanta la idea del vestido babydoll”, dijo Rodrigo en mayo. “Recuerdo cuando era más joven y veía fotos de Courtney Love y Kat Bjelland, de todas esas bandas punk riot grrrl, usando vestidos babydoll y apropiándose completamente de ellos.”

Publicidad

En esencia, el vestido babydoll es un acto de rebeldía. Desde su creación, desafió la estética ultrafemenina de los años cincuenta, dominada por faldas a media pierna y cinturas ceñidas (piensen en el New Look de Christian Dior). En los noventa adquirió un significado aún más subversivo cuando artistas como Gordon y Love comenzaron a usarlo para contrastar la agresividad de su música con una estética deliberadamente femenina.

Al igual que Rodrigo, estas mujeres desafiaron la idea de que la feminidad explícita existe únicamente para satisfacer o acomodarse a la mirada masculina.

La forma en que Rodrigo lleva hoy el vestido babydoll tiene un tono similar de ironía y provocación. Con ayuda de sus estilistas, Chloe y Chenelle Delgadillo , esta nueva etapa de la cantante consiste en combinar piezas ultrafemeninas —como diseños de Betsey Johnson o vestidos vintage de Miu Miu— con botas militares desgastadas o enormes Mary Janes.

Entre la portada de su álbum y el vestido boho de Chloé que usó mientras bailaba por los pasillos de Versalles en el video musical de “drop dead”, Rodrigo está contando una historia muy clara a través de la moda: una historia que le pertenece únicamente a ella.

Este artículo fue publicado por primera vez en ELLE US.

Publicidad
Publicidad

Publicidad