En la antesala de su nuevo álbum "you seem pretty sad for a girl so in love", Olivia Rodrigo se ha comprometido por completo con el vestido babydoll como su uniforme no oficial. Y aunque no es nada extraño que las estrellas pop construyan toda una era alrededor de una estética característica —especialmente una cargada de nostalgia—, la reinterpretación que la cantante ha hecho de esta silueta vaporosa ha provocado críticas de quienes la acusan de “vestirse como una niña pequeña” o incluso de “infantilizar” su imagen.
El sábado, en Barcelona, la conversación volvió a intensificarse cuando Rodrigo se presentó en el Billions Club de Spotify usando un top adornado con mangas abullonadas de Generation78, sin pantalones. Le dio un giro más rebelde al look con unas botas Doc Martens hasta la rodilla, aunque eso no impidió que sus detractores en internet reaccionaran negativamente.