Vestirse con intención es un arte. Este método redefine la relación entre la moda y la identidad, y fue concebido por Erin Walsh , la mente maestra detrás de los looks de impacto de Anne Hathaway . La stylist propone un enfoque mucho más profundo que elegir qué ponerte por la mañana: usar la ropa como una herramienta de manifestación personal. La pregunta deja de ser “¿qué me pongo?”, sino “¿quién quiero ser hoy?”.
La reciente visita de Anne Hathaway a la Ciudad de México durante la gira de prensa de El diablo viste a la moda 2 dejó claro cómo ponerlo en práctica. Desde un vestido Schiaparelli surralista inspirado en Frida Kahlo hasta un look con mezclas inesperadas, cada elemento tuvo una intención. Incluso detalles como el manicure o el cinturón funcionaron para comunicar emociones, narrativa y poder personal.