¿Cuándo entendieron que el streetwear podía ser una plataforma para impulsar talento local?
Para nosotros fue algo bastante natural. Ninguno de nosotros estudió moda: yo estudié Comunicación, Magda estudió Artes. Pero siempre tuvimos una relación cercana con la ropa, primero desde el arte y luego como un medio de expresión. En algún momento nos dimos cuenta de que el arte que queríamos hacer ya no cabía solo en el papel o en los muros, y empezó a trasladarse a la ropa. También empezamos a ver cómo otras personas jóvenes adoptan prácticas similares: desde intervenir prendas hasta experimentar con collage digital, ilustración o técnicas textiles. Se empezó a generar un cruce entre arte y moda muy interesante. Además hoy existen herramientas como el upcycling, donde puedes intervenir prendas existentes y reconfigurarlas. Eso abre muchas posibilidades para quienes quieren empezar.
Otra influencia importante para nosotros es el hip hop, en donde existe el concepto de sampling, que consiste en tomar fragmentos de algo y llevarlos a otro contexto para crear algo nuevo. Nosotros vemos la ropa un poco así: como un remix cultural, donde tomas elementos y los transformas en algo distinto.
¿Qué significa La Lagunilla para ustedes y qué parte de la historia de la calle en la Ciudad de México quieren representar?
La Lagunilla ha sido muy importante para nosotros. Es un espacio donde llega gente de todas partes, y para Pálida ha representado tanto una oportunidad de exposición como un lugar para compartir nuestro trabajo. Ahí van nuestros amigos y el barrio, pero también personas interesadas en la cultura, el arte o la moda. Poco a poco se ha ido corriendo la voz y llega gente incluso de otros países.
Siempre ha sido un lugar donde se vende arte y objetos, pero ahora estamos viviendo también un boom de la ropa como forma de expresión artística.
En cuanto a lo que queremos representar de la calle, para mí es algo muy biográfico. Viene de lo que he vivido en Ciudad Neza, de lo que he visto crecer a lo largo de mi vida: el desgaste, el óxido, las capas de tierra, las texturas de la ciudad.