En la industria de la moda se promueve la juventud, pero el reconocimiento solo llega con la edad. Pero no para Max Alexander, un diseñador de solo nueve años, quien durante Paris Fashion Week presentó su colección a profesionales del sector. El niño prodigio nacido en Los Ángeles debutó con un desfile en el Palais Garnier con una propuesta que mezcla imaginación, conciencia ambiental e intuición creativa.
El joven creador presentó quince looks inspirados en flores, incorporando volumen y color, confeccionados en su mayoría con materiales reciclados y excedentes de tela. Entre las piezas más destacadas, estuvo un vestido naranja hecho con un paracaídas militar; que resume bien su estética, su mensaje sostenible y el concepto de transformar objetos olvidados en diseños teatrales y esculturales.