Aunque las microtendencias puedan captar nuestra atención de vez en cuando, siempre volvemos a esas piezas clásicas de fondo de armario capaces de transformarse entre estaciones. Ya sea para una boda, un evento nocturno o durante el fin de semana, el vestido lencero de satén perdura gracias a la elegancia atemporal de su corte y al brillo del tejido.
Con un acabado líquido que refleja la luz de manera hermosa, un vestido lencero de satén bien confeccionado cae sobre el cuerpo en lugar de ceñirlo, aportando una feminidad moderna. Alcanzó popularidad a principios de los noventa cuando Calvin Klein y John Galliano en Dior popularizaron el concepto de la ropa interior como exterior con vestidos minimalistas al bies, y desde entonces el estilo se ha convertido en un básico para figuras tan diversas como Kate Moss, Victoria Beckham y Hailey Bieber.