Birkenstock ocupa un lugar permanente en cualquier zapatero bien curado, y con justa razón. Fundada en Alemania en 1774, la marca icónica ha dominado durante mucho tiempo el arte de la comodidad sin esfuerzo y, en los últimos años, se ha inclinado por materiales refinados, colaboraciones muy comentadas y siluetas en tendencia, ofreciendo estilos acogedores y actualizados para prácticamente cada temporada y ocasión.
La evolución más reciente de la marca llega a través de una colaboración de edición limitada con Danielle Frankel, que ofrece una interpretación decididamente glamorosa del calzado cómodo de culto. La casa nupcial con sede en Nueva York —reconocida por sus vestidos de detalles intrincados, textiles vanguardistas y siluetas escultóricas— ha reinventado tres clásicos de Birkenstock y ha diseñado dos estilos exclusivos a medida, impregnando estos básicos cotidianos con su estética etérea y femenina característica.