Después de años lidiando con las prendas más implacables del guardarropa de la industria, Sydney Sweeney decidió rediseñarlas por su cuenta. Así nació Syrn (se pronuncia como siren), una marca de lencería creada a partir de la obsesión de la protagonista de The Housemaid por solucionar el “tirante molesto” y las “bandas que aprietan” que por años han plagado la industria de los brasieres.
“Quería crear un mundo y una sensación”, le dice Sweeney en exclusiva a ELLE. “Quería construir una marca de lencería que se sintiera como si entendiera a las mujeres, en lugar de hablarles desde arriba. Syrn trata de confianza sin presión, de sentirse sexy, poderosa, suave, juguetona o todo al mismo tiempo, dependiendo del día. Como fundadora única, mi visión era crear algo que exista en la vida real y que no limite a nadie”.