Para Pierpaolo Piccioli , llegar a Balenciaga no significa hacer borrón y cuenta nueva, sino una continuación y un ejercicio de escucha. Para su segunda colección, otoño 2026, el diseñador italiano se centra en el cuerpo humano, retomando los métodos de Cristóbal Balenciaga , pero con una sensibilidad contemporánea que conserva la identidad urbana y disruptiva de Demna, pero sobria y sofisticada.
La propuesta de Pierpaolo parte del concepto de la ropa como segunda piel: ligereza, elasticidad y conciencia corporal se interpretan en diferentes prendas de sastrería urbana, TechWear, sportswear y vestidos técnicos. En esta nueva era para Balenciaga , el lujo deja se sentirse como un performance de provocación, y más como un mood cómodo y cotidiano que integra la moda como parte del día a día en la ciudad.