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Isabel Fernández y su fórmula para hacer comedia

Después de ser host de DigitELLE 2026, Isabel Fernández se prepara para llegar al Teatro Metropólitan el 30 de octubre. “Lo siento como una estrellita en mi vida adulta”, dice.
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Foto: @marianaluminol
Asistente de foto: @albert.enede

“No te rindas, perra”. Esas son las palabras que más me llevo de mi conversación con Isabel Fernández, un personajazo que, por suerte, no es un personaje. “Mi brújula siempre es: yo soy así”, dice, y quizá esa sea la mejor manera de entender su comedia. En un gremio donde todavía existe el prejuicio de que las mujeres no dan risa, ella ha encontrado su lugar sin cambiar quién es. Y ahora, después de años de trabajo y de no rendirse, está a punto de cumplir uno de esos sueños que alguna vez imaginó: llenar el Teatro Metropólitan este 30 de octubre.

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Carla Fortes: ¿Qué fue lo primero que te hizo pensar que podías dedicarte a la comedia profesionalmente?

Isabel Fernández: Cuando empecé a hacer comedia fue cuando descubrí que algo me gustaba mucho y que me apasionaba de verdad. De todos los demás trabajos que he tenido me han corrido, y en cambio, esto, más allá de cuánto dure o no, cada vez que lo hago me encanta. Entonces, cuando me enteré de que podía ser una profesión ya de manera formal, dije: “pues vamos a intentarlo”.

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Foto: @marianaluminol

Asistente de foto: @albert.enede

CF: ¿Imaginabas que ibas a acabar en un escenario tan grande como el Teatro Metropólitan?

IF: Pues siempre sueñas con eso. O sea, a mí me gusta mucho soñar en grande e imaginarme esas cosas, pero son de esas situaciones que se siguen sintiendo irreales, aunque has trabajado mucho por ellas. Entonces claro que me sorprende, pero también trato de decirme a mí misma que es el fruto del esfuerzo de tantos años de trabajo.

CF: ¿Qué es lo que más te gusta de hacer stand-up?

IF: Creo que para mí, el stand-up tiene un lado muy psicológico. Para que te vaya bien tienes que olvidarte de que quieres que te vaya bien, confiar en lo que estás haciendo y entregarte al momento, sin saber qué va a pasar. Esa adrenalina y ese rush allá arriba me encantan, pero también porque es de los pocos momentos en mi vida en los que estoy realmente presente. Cuando estás haciendo stand-up en un escenario no puedes estar pensando: “Ay no, la lavadora. Ay, tengo que pagar la luz”.

CF: ¿Cuál ha sido el momento más incómodo que has vivido arriba de un escenario?

IF: Uy, ¡tengo varios! Una vez, cuando empezaba a hacer stand-up, me contrataron por $2,000 pesos y una botella de tequila. Por supuesto acepté, pero no me avisaron que había niños. Era mi cuarta vez haciéndolo y me quise hacer la muy extrovertida, así que empecé a alburearlos. Yo pensaba: “Hoy se van a enterar cómo los tuvieron sus papás”. Cuando bajé, los papás me dijeron “¿Le puedes bajar a tu tono?”. Y yo “Sí, perdón”. Acabé y me fui corriendo. Ahí aprendí que tienes que medir muy bien al público. Los niños no estaban listos para esa información.

Foto: @marianaluminol 

Asistente de foto: @albert.enede

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CF: ¿Qué prejuicios crees que existen hacia las mujeres en la comedia?

IF: Es un ambiente en el que la mayoría son hombres y eso nos puede jugar en contra. También existe la fama de que las mujeres no damos risa, y eso sí afecta como gremio porque la gente se queda con esa idea. Siento que nosotras tenemos que hacer un esfuerzo extra, mientras que de los hombres, la gente asume que son chistosos. También está el hecho de que los hombres se apoyan mucho entre ellos, se invitan entre compas, se van de gira y se abren puertas. Eso puede hacer más difícil abrirte camino, pero yo siempre he tenido muy buenos amigos comediantes y nunca he sentido ese rechazo.

Foto: @marianaluminol 

Asistente de foto: @albert.enede

CF: ¿Cómo encontraste tu fórmula en la comedia?

IF: Cuando empecé a hacer stand-up descubrí que hay tres ingredientes en la comedia: el timing, el delivery (es quién eres arriba del escenario y cómo cuentas los chistes), y el material que escribes. Cuando empecé, muchos me decían cómo debía ser mi delivery, pero yo nunca tomé eso en cuenta. Decía “Mi delivery voy a ser yo”. Obviamente hay cosas que se exageran cuando te subes al escenario, pero mi brújula siempre ha sido esa: yo soy así y no pretendo cambiar mi forma de ser para adaptarme al público.

CF: ¿Qué le dirías a la Isabel que empezó, ahora que vas a llegar al Teatro Metropólitan?

IF: “No te rindas, perra”. Eso le diría. Y disfrútalo, confía en el proceso y en ti. No es solamente por ganar dinero o tener fama, realmente me gusta lo que hago. Si lo pienso mucho hasta me dan ganas de llorar. Lo siento como una estrellita en mi vida adulta, como cuando sacabas diez en un examen. Y también me repito mucho: disfrútalo.

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