Dicen que, cuando necesitas inspiración, a veces lo mejor que puedes hacer es salir de la rutina. No necesariamente irte al otro lado del mundo, aunque ayuda, sino cambiar de escenario, caminar por calles que no conoces y dejar que una conversación, un extraño o una buena foto te recuerde que todavía hay muchas cosas por descubrir. Creo que eso es lo que más me gusta de viajar: esa sensación de que, por unos días, puedes convertirte en una versión ligeramente distinta de ti. La que quiere leer más, sorprenderse, correr por una ciudad desconocida, vestirse diferente o levantarse temprano porque hay algo que todavía no conoce. Como si cambiar de rutina también te motivara a cambiar un poco tus hábitos.
Si tienes un próximo solo travel en mente, te quiero contar cómo tres de estos gadgets se convirtieron en mis compañeros de viaje, cada uno de una manera muy distinta.