Por segundo año consecutivo, Soho House Ciudad de México abre las puertas de su casa a una residencia artística, y esta vez lo hace con una propuesta tan que invita al espectador a interactuar directamente. La artista Andrea Nones Kobiakov fue la elegida para presentar su instalación Lugares Blandos, un proyecto que combina escultura y comida para hablar de intimidad, vulnerabilidad y de esos espacios cotidianos donde bajamos la guardia para compartir: la mesa, la cocina o cualquier lugar en donde haya comida.
Dime un secreto y te doy un cupcake: Andrea Nones Kobiakov en Soho House
En conversación con Andrea, nos contó que la inspiración vino de algo que todos hemos vivido: cómo la gente se abre durante una comida. Para ella, hay algo en sentarse a comer que relaja, que genera confianza. Tanto así que decidió acelerar ese momento de intimidad con una dinámica directa y honesta: intercambiar un cupcake por un secreto. Comer, hablar, recibir y dar. Así de simple, así de potente. En la instalación, cada cupcake tiene un trozo de papel debajo y el espectador debe de escribir un secreto para dejarlo en una cajita a cambio del pastelillo.
Andrea también reflexiona sobre el ritmo actual con el que consumimos arte. Durante la semana del arte, dice, es común ver cómo la gente recorre exposiciones a toda velocidad… para luego sentarse a comer durante horas. Esa observación fue clave para su obra: Lugares Blandos propone justo lo contrario a la prisa, invitando a quedarse, a habitar el momento y a dejar huella.
Esta segunda edición de la residencia consolida a Soho House como un “tercer lugar”: no casa, no trabajo, sino un espacio donde el arte sucede. En colaboración con SOMA, la iniciativa busca poner en el spotlight a talentos emergentes en el mundo del arte y convertirse en detonadores de comunidad.