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¿Por qué seguimos teniendo sexo casual?

Creo que lo que está detrás de las ganas de tener sexo con alguien es un profundo deseo de ser vistos, de ser vulnerables en presencia del otro, de construir intimidad.
vie 26 noviembre 2021 11:54 AM
Foto: Shutterstuck

Seamos honestos, el sexo no es sólo aquello que hacemos en una cama, no es sólo ese breve espacio de tiempo en el que nos quitamos la ropa de manera juguetona para luego abalanzarnos uno sobre el otro. No son solamente las caricias previas, ni la penetración, ni el clímax, ni el apapacho que — en el mejor de los casos — vendrá después.

Para los que no tenemos una pareja estable, la idea del meaningless sex puede resultar seductora, pero no es más que una idea, porque el sexo no carece de significado en ninguna de sus formas; mostrarnos como seres sexuales ante alguien más es demasiado sincero para ser tomado a la ligera.

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Pienso que nos hemos vuelto cada vez más “prácticos” con nuestras relaciones sexuales, incluso nos congratulamos por ser parte de una generación que está disipando los tabúes alrededor del sexo casual; pero al intentar deshacernos del aspecto emocional ¿estamos teniendo mejor sexo?

Yo creo que no.

(Obligatorio)

Es verdad que hay algo emocionante en terminar en la cama con alguien a quien acabamos de conocer; pero suele pasar que, después de haber saciado (o no) nuestro apetito más carnal, nos damos cuenta de que hay otra cosa que no obtuvimos, quizás algo que ni siquiera sabíamos que queríamos… pero créanme, sí lo queríamos.

 

Creo que lo que está detrás de las ganas de tener sexo con alguien es un profundo deseo de ser vistos, de ser vulnerables en presencia del otro, de construir intimidad. Aceptar esto y usarlo a nuestro favor es una herramienta para mejorar nuestra vida sexual y emocional.

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Y sí, la monogamia no es para todos; pero así tengamos 1 ó 10 parejas sexuales, el sexo será mejor si es con alguien que nos conoce, que nos cae bien, que nos ofrece más que el cafecito del día siguiente. El abrirnos sexualmente con alguien implica muchas cosas, entre ellas — y no creo que esto se pueda evitar — establecer una conexión emocional con esa persona. Esto último no nos debe asustar, al contrario, es justo esa conexión la que puede ayudarnos a tener encuentros sexuales de esos que nos vuelan la cabeza.

 

Entre personas que están abiertas a conectar, se crea una complicidad que le añade capas al sexo, que les ayuda a desinhibirse, a sentirse libres de pedir lo que quieren y a preocuparse también por lo que quiere el otro.

Busquemos relaciones así, tengamos parejas sexuales que nos vean como mucho más que un cuerpo (y viceversa); alguien con quien podamos hablar libremente sobre nuestros kinks, pero también sobre nuestros deseos y miedos. Exploremos juntos y creemos un espacio seguro en el que podamos empujar nuestros propios límites, y desenvolvernos sexualmente de una manera más completa.

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Sexo orgasmo
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