8 acciones con las que puedes ser un hombre aliado este 8 de marzo

Nicko Nogués sugiere ocho acciones para que participes correctamente en el movimiento feminista.

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Dia de la mujer 8 de marzo
Foto: Getty Images
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La historia está y estará en deuda con las mujeres. Estamos en un punto decisivo para convertirnos en una sociedad justa para nosotras. La lucha por la equidad de género y una vida libre de violencia se hace cada vez más fuerte en nuestro país. Sin embargo, hace falta mucho respeto y solidaridad y esta es la oportunidad para la reivindicación masculina, de ser un hombre aliado, de ponerse del lado correcto de la historia y tomar acciones concretas.

La marcha del 8M y el paro del 9 de marzo #UnDiaSinNosotras y todo el movimiento debe estar protagonizado siempre por las mujeres. En esta lucha, los hombres pueden ser aliados con acciones muy concretas a partir de la información y la conversación. Si quieres unirte al diálogo de forma activa, Nicko Nogués de la fundación De Machos a Hombres —la cual crea espacios habilitados para que esta conversación sea cada vez más mainstream entre los hombres—, sugiere ocho acciones con las que puedes convertirte en un hombre aliado del feminismo, éste y todos los meses venideros.

No al protagonismo

Protesta mujeres 8 de marzo
Foto: Yana Paskova/Getty Images
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“Los hombres aliados deben entender que es un momento histórico de reivindicación, de una lucha que está protagonizado por las mujeres y por lo mismo, hace falta mucha solidaridad. Número uno, lo que tenemos que hacer es no acaparar protagonismo de ninguna manera porque no nos corresponde. Pero podemos y tenemos que apoyar. Al final, ninguna lucha social se ha consolidado sólo desde una parte de los géneros, sino la sociedad unida para cambiar patrones tóxicos, estructuras que no sirven y evolucionar paradigmas. Los hombres también tenemos que actuar contra esta desigualdad”.

Escucha activa

Dia de la mujer 8 de marzo
Foto: Yana Paskova/Getty Images

“Si quieres protagonizar algo como hombre, que sea solamente dentro de tu círculo de núcleos masculinos, de compañeros, de amigos, porque desde tu ejemplo puedes motivar un debate entre tus hombres más cercanos. A esto le llamamos. Con las mujeres se trata sólo de escucharlas activamente y evitar a toda costa el “mansplaining”. Asume labores que te corresponden como persona, pero que no has hecho para facilitar la reivindicación de las mujeres en los espacios. Extiéndelo del hogar a la oficina”.

Documéntate

Dia de la mujer 8 de marzo
Foto: Yana Paskova/Getty Images

“Para entender algo hay que informarse al respecto. Desde practicar la escucha activa cuando las mujeres explican por qué hacen este paro. Hasta leer bibliografía tan básica como Los Hombres Me Explican Cosas de Rebeca Solnit. También podríamos hablar de Todos Deberíamos Ser Feministas de Chimamanda Ngozi. Estos libros se leen en media hora para que no haya pretextos de falta de tiempo. Estas obras apelan mucho al core de por qué los hombres no deberían de pasar por alto esta oportunidad para ser feministas”.

Del discurso a la acción

Dia de la mujer 8 de marzo
Foto: Zach Gibson/Getty Images

“Tenemos que involucrarnos, no ser condescendientes con nosotros y decir “yo te apoyo”, quedarnos en ese paternalismo absurdo, sino llevarlo a la acción con cosas simples como la información, escuchar las razones de este paso, reflexionar sobre el tema central. El paro del 9 de marzo es algo muy evidente de lo mucho que nos afecta el machismo. Deja de decir que “no todos los hombres somos iguales”, es una obviedad y eso no suma a la conversación porque nos impide llegar a una reflexión profunda el tema, nos impide analizar el tema bajo una premisa muy simple.

“Ni machismo, ni feminismo. ¿Humanismo?”


Cuando los hombres dicen esto, de entrada están comparando dos cosas que son incomparables. Es importante hacerles entender por qué esta premisa no tiene lógica, partiendo de la base de que el machismo son conductas violentas que pretenden controlar y someter a quien tienes enfrente. Conductas, conversaciones, palabras, actitudes que te llevan a establecer un comportamiento violento. También es violencia hacia los hombres y si lo escalamos, hacia el medio ambiente. El feminismo es todo lo contrario, es un movimiento que aboga por la igualdad y promueve la igualdad de oportunidades. Con esto, qué falta de análisis y qué ignorancia poner machismo y feminismo en la misma balanza. Para llegar a este humanismo quedan entre 100 y 200 años según la ONU, esto en países Europeos, tal vez en México estamos a 500 años”.

Más allá del 8M

Dia de la mujer 8 de marzo
Foto: Zach Gibson/Getty Images

“De lo que no se conversa, no existe. Así que para lograr el involucramiento cotidiano necesitamos conversar de estos temas, pero esto solo es el primer lugar. Por eso es importante la colaboración de los medios de comunicación, para que expliquen cómo los hombres tienen que involucrarse. Una vez que pasa, lo que sucede es que el hombre que quiere ayudar es los “raro” o ese peyorativo de “mandilón”. Pero cuando la conversación masculina aboga por esta solidaridad, el tipo que era el raro, encuentra espacios de validación. Ya no son la excepción sino la norma. Por eso es muy importante que los líderes masculinos se involucren e informen todos los días, no sólo el 8 de marzo”.

Consecuencias de la masculinidad tóxica

Marchamos
Foto: Getty

“Si les hablamos del deber ser, difícilmente escucha porque es muy intangible. Si se les habla de todo lo que pueden perder, ya ponen atención. Muchos hombres no saben lo dañino que son estos estereotipos tóxicos de masculinidad y al final el 80 por ciento de los suicidios son cometidos por hombres. Entonces, con el movimiento feminista, los hombres también tendrán más salud mental, además de relaciones profesionales y personales más sanas. Desgraciadamente, cuando algo nos afecta directamente, es cuando empezamos a poner atención”.

¿Protestas pacíficas?

Angel de independencia
Foto: Manuel Velasquez/LatinContent via Getty Images)

“No nos corresponde opinar. No es una conversación que no corresponde porque no es una lucha que debemos protagonizar. Nosotros hemos desarrollado conductas que han llevado a las mujeres a exigir en la manera que pueden, lo que es totalmente exigible. En este momento histórico nos corresponde tomar el papel de hombre aliado. Jamás hemos tenido que luchar lo que ustedes sí. Entonces al opinar sobre sus formas de protestar, estaríamos haciendo un caso de “mansplaining””.