Basquiat: el artista que enamoró a Madonna, ganó el respeto de Warhol y cambió el arte urbano

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“Todo mundo quiere subirse al carro de Van Gogh… Cuando ves por primera vez un cuadro nuevo procura no perder el carro, podrías estar contemplando la oreja de Van Gogh”. Esto dice el crítico de arte Rene Ricard al inicio de Basquiat, la película de 1996 del también pintor Julian Schnabel, quien conoció a este grandioso artista.

Antes que él no hubo un pintor negro en la historia del arte al que se haya considerado importante”, dicen en el filme y aquí te contamos por qué no debes dejar de subirte al carro de Jean-Michel Basquiat hoy 12 de agosto, a 30 años de su muerte.

Entorno propicio

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La madre del Basquiat, Matilde (de origen puertorriqueño), lo llevaba desde pequeño a museos y exposiciones en Nueva York (bueno, qué mejor ciudad que esa) porque ella misma era una apasionada del arte. A sus tres años (1964) Jean-Michel ya dibujaba en las hojas de papel que llevaba a casa su padre, Gerard (haitiano de nacimiento) por su trabajo de contador. El pequeño se inspiraba en las caricaturas de la época y quedó impresionado cuando conoció el Güernica de Picasso en una expo y de la mano de Matilde. “Mi madre me dio las herramientas principales. El arte vino de ella”, se cita a Basquiat en su página web.

Foto: Getty

Desenfado y pasión

Su paso por la City-as-School es clave, pues el sistema de la escuela se basa en la teoría de que los estudiantes aprenden haciendo. Y aunque lo expulsaron por rebelde ahí conoció a Al Díaz, un graffitero con el que hizo buena amistad y con quien comenzó a llenar las paredes del bajo Manhattan con frases que rayan en lo filosófico y que firmaban como SAMO, acrónimo de SAMe Old shit, (la misma porquería de siempre). ¿Ejemplos? Aquí van: “SAMO como alternativa a la alimentación de plástico”, “SAMO pone fin al lavado de cerebro religioso, la política de la nada y la falsa filosofía”.

El graffiti como arte

SAMO marcó un antes y un después en la historia del graffiti, mostrando que no era sólo pintarrajear paredes con frases y dibujos sin sentido. Además creó expectativa no sólo entre ciudadanos comunes de Nueva York sino también en sus circuitos de arte, pues todos querían saber quién era. Estamos ya en 1978, época en la que Basquiat, además, empieza a vender postales y camisetas con sus obras. Un día, así como de película, ve a Andy Warhol y a su marchante, Bruno Bischofberger, en la calle y se acerca para venderles sus postales. Al poco tiempo se enteran de que él es el mismísimo SAMO.

LONDON, ENGLAND – JUNE 23: Jean-Michel Basquiat’s Untitled painting from 1983 (estimated £4-6 million) goes on view at Sotheby’s on June 23, 2017 in London, England. (Photo by Michael Bowles/Getty Images for Sotheby’s)

 

Todo es un lienzo

A finales de la década de los 70, a la par de tocar clarinete y teclados con Gray, su banda, Basquiat “se pone insoportable”, dice su página web. Se refieren a que se la pasaba dibujando y pintando todo el tiempo y todo lo que tenía a su alcance, literal. “Basquiat pintó todo lo que podía: refrigeradores, batas de laboratorio, cajas de cartón y puertas”, recuerda la actriz y diseñadora Mary Ann Monforton. De hecho, también es famoso por pintar o intervenir (como prefieras decirle) la ropa de su novia de entonces o de preguntarles a sus amigos si podía hacerlo. Se dice que lo hizo hasta con trajes Armani que, en su época de fama y fortuna, usaba para vestir.

Rodeado por los más top y por un amor

A finales de los 70, se vuelve un infaltable en fiestas y lugares de músicos y artistas, como el Mudd Club, Club 57, Hurray’s y Tier 3. Ahí convive con la galerista Patti Astor, y artistas como David Byrne, Blondie y Madonna, con quien tendría un romance en 1982 que ella no olvida. “Él no dejaba de usar heroína. Era un hombre asombroso y profundamente talentoso. Lo amé”, dijo la Reina del Pop en 2015. Y sí, nuestro héroe era adicto a las drogas.

Apocryphal………….JMB ♥️.

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El despegue

En 1980 se expone su obra por primera vez en el “Times Square Show”. Jean-Michel crea una gran instalación de SAMO en una pared y es uno de los pocos artistas incluidos en la crítica de Art in America. A partir de entonces su obra comienza a ser admirada globalmente, valorada y vendida a precios exorbitantes. Este año también inicia “formalmente” su amistad con Warhol, quien lo admira y colabora con él en varias obras. Además de lo artístico, su afecto es sincero por eso su muerte (en 1987) afecta profundamente a Basquiat.

El fin

En sólo ocho años produjo obras que por su genialidad lo llevaron a ser considerado el Van Gogh estadounidense. Su arte también fue expresión de la opresión de los afroamericanos algo que, además, le da una connotación social y política. Como buen rockstar disfrutó dinero, fama, glamour y tuvo una larga lista de novias. Sin embargo su adicción a la heroína no cedía y era renuente a ingresar a rehabilitación. El 12 de agosto de 1988 murió por sobredosis e ingresó al desafortunado “club de los 27”, la edad en la que han muerto artistas como Janis Joplin, a quien admiraba. Hoy sus cuadros alcanzan precios como los de obras de Picasso, Van Gogh o Bacon, puros gigantes del arte, como él.

Foto: Getty