Ciudades en el mundo donde está prohibido morirse

Difícil de creer, pero estos lugares han decidido desafiara la naturaleza, promulgando decretos en contra de la muerte. ¿Por?

974
- Publicidad -

Sabemos que en todos los países existen algunas leyes extrañas o hasta un poco absurdas, pero esta se lleva la corona y es que existen lugares en donde es tal el interés por promulgar decretos, que han existido propuestas dispuestas a desafiar a la naturaleza.

Superando a todas las leyes excéntricas, estas ciudades han decidido prohibir la muerte. 

Biritiba-Mirim, Brasil

Publicidad

En 2005, el gobierno de Biritiba-Mirim propusieron prohibir la muerte debido a que el cementerio local estaba completamente lleno y las criptas comenzaban a ser compartidas. Según el alcalde del lugar, Roberto Pereira, la ley fue pensada como protesta contra las regulaciones federales que le impedían construir otro cementerio bajo las normal ambientales.

Aunque no está muy claro si llegó a establecerse, sí hay registros de discursos oficiales en los que Pereira urgía a los residentes a cuidar su salud para no morir.

Lanjarón, España

En 1999 el alcalde del pueblo de Lanjarón prohibió la muerte. En teoría, sentía que el cementerio local estaba tan lleno, que las almas no podían tener el eterno descanso que merecían.

Se publicó una declaración ordenando a los residentes de Lanjarón a cuidar su salud para no morir hasta que el gobierno tomara las medidas necesarias para conseguir un nuevo campo santo que asegurara el descanso de los muertos. No está claro si se llegó a construir un nuevo lugar de entierro.

Sellia, Italia

En 2015 la población de Sellia llegó a los 530 habitantes, con un 60% teniendo más de 65 años. Para hacer frente a la tasa de muerte y envejecimiento de la población, se creó una ley que prohibía a los residentes enfermarse.

Además de esta prohibición, el decreto estipulaba que los habitantes de Sellia debían poner su salud antes que cualquier otra circunstancia.

Sarpourenx, Francia

En 2008, un decreto promulgado en el pueblo francés prohibía a sus habitantes morir en su territorio, a menos que fueran dueños de una cripta en el congestionado cementerio.

Según AFP, el alcalde del lugar tomó está radical medida como protesta ante una ley que le prohibía crecer el cementerio y aseguró que aquellos que no cumplieran con lo estipulado sufrirían un castigo severo.

Longyearbyen, Noruega

En las islas de Svalbard, Longyearbyen tenía temperaturas tan heladas, que los cuerpos de los muertos no llegaban a descomponerse.

Para prevenir que estos esparcieran enfermedades entre los vivos, en 1950 las autoridades prohibieron morir en dicho territorio. Hoy, aquellos en riesgo de morir son trasladados a las ciudades al centro del país para ser atendidos y enterrados ahí.

Itsukushima, Japón

La isla nipona de Itsukushima es considerada un sitio sagrado, cargado de energía gracias a sus santuarios ancestrales y sus templos religiosos.

Para mantener su pureza, se decidió prohibir la muerte y el nacimiento en el siglo XIX, por lo que los residentes eran trasladados a las localidades cercanas para ser tratados en cualquiera de los casos. Hasta el día de hoy, no existen cementerios ni hospitales en la isla.