Las historias que vienen de la frontera son horripilantes. Tenemos que conocerlas

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Por: Megan Friedman

Alrededor de 2,000 niños fueron separados de sus padres en la frontera sur de Estados Unidos entre el 19 de abril y el 31 de mayo como resultado de la política “Cero Tolerancia” de la administración de Trump. Los migrantes (incluidos aquellos que buscan asilo) han sido acusados por delitos menores, y mientras esperan su juicio, los niños están siendo colocados en refugios con divisiones que parecen jaulas, todo sin informarles sobre dónde están sus padres ni cuándo los volverán a ver.

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A pesar de que los niños han sido separados de sus padres desde hace meses, las historias han comenzado a surgir detallando lo que las familias han tenido que pasar. En los últimos días, reporteros, abogados y ex empleados de los centros de detención, describen los albergues como jaulas y los niños esperando por cualquier información sobre sus papás, están sufriendo una extrema angustia emocional como resultado.

Los oficiales confirmaron que 1,995 niños fueron separados de sus papás y que el número solo está creciendo a medida que el gobierno estadounidense refuerza la política de cero tolerancia, acusando a casi cualquier adulto que cruza la frontera de manera ilegal como un delincuente federal. Esto significa que los adultos son ingresados al sistema criminal de justicia y son enviados a centros de detención para esperar sus cargos. Sus hijos son entregados a los servicios Humanos y de Salud, quienes los colocan en albergues.

Algunos de estos albergues eran tiendas Walmart en el pasado, los niños son divididos en espacios a través de cercas de cadenas, haciendo que los cuartos parezcan jaulas. NBC News reportó que los niños están en colchones sobre el suelo de concreto, cubiertos por las colchas térmicas que suelen usar los corredores. Aquí hay algunas de las horripilantes historias que vienen de la frontera.

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1. “Diles que no pueden abrazarse”

Antar Davidson, quien renunció a su posición como cuidador juvenil en un refugio en Arizona esta semana, dijo a Los Angeles Times que sus compañeros le dijeron que le dijera a tres niños brasileños “diles que no pueden abrazarse”. A los niños, les dijeron que sus papás estaban “perdidos”, y ellos pensaron que eso significaba muertos, es por eso que ellos “estaban abrazados, con lágrimas corriendo por sus caras” dijo Davidson.

2. Autolesiones e intentos de suicidio

Davidson también declaró a Los Angeles Times que algunos de los niños en el albergue estaban gritando, aventando muebles, escapándose e incluso, intentando suicidarse. Los reportes demostraron que muchos niños estaban siendo monitoreados por encontrarse en riesgo de autolesionarse. Davidson recordó una historia cuando un niño dijo que iba a EEUU a vivir con su papá, pero un examen de ADN reveló que el hombre no era su padre biológico y “no quería tener nada que ver con el niño”. El padre biológico “tampoco lo quería”, y el niño comenzó a rasguñarse a sí mismo e intentó suicidarse.

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3. Fueron llevados por un baño y luego separados a la fuerza

De acuerdo con LA Times, Texas Civil Rights Project y defensores públicos han reportado numerosos casos de padres que afirman que les dijeron que sus hijos solo irían por un baño en el centro de procesamiento, solo para nunca más volver a estar juntos. Los oficiales de seguridad niegan esconder información de los padres, y dicen que entregan fliers en inglés y en español explicando el proceso de separación.

4. Un padre se quitó su propia vida

The Washington Post reportó que el 13 de mayo, Marco Antonio Muñoz murió tras aparente suicidio en una cárcel en Texas. Él había sido separado de su esposa e hijo tras migrar de Honduras. Un agente de la Patrulla Fronteriza dijo al periódico que Muñoz sufrió un breakdown mental tras ser separado de su familia. Después de su muerte, su esposa e hijo fueron liberados de la custodia de la Patrulla Fronteriza, pero es incierto en dónde están ahora.

5. Niños enseñándole a otros niños cómo cambiar pañales

Michelle Brane, directora de derechos migrantes en Women’s Refugee Commission, dijo a Associated Press que conoció a una niña de 16 años en las facilidades de Ursula al sur de Texas, que tuvo que enseñar a otros niños a cambiar pañales; la adolescente había estado cuidando a una pequeña niña por tres días. Después de que un abogado intervino, la niña fue reunida con su tía. “Estaba tan traumada que no hablaba” dijo Brane “ella solo se enroscaba como una bolita”.

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6. Sin juguetes, sin libros y prohibido tocarse

Brane también dijo a AP que vio a oficiales callar a un grupo de niños de 5 años por jugar con su “jaula”, aunque no tenían ni libros ni juguetes para distraerlos. Pero un niño en particular fue separado del grupo, sosteniendo en silencio una fotocopia del ID de su mamá.

El Dr. Colleen Kraft, quien dirige la Academia Americana de Pediatría, dijo que cuando visitó un albergue, vio a una niña llorando y golpeando sus puños contra un tapete. Los miembros del staff le dieron libros y juguetes, pero no tenían permiso de tocarla para darle ningún tipo adicional de comfort. Resulta que es una regla ahí – los adultos no pueden tocar a los niños sin importar cuánto pueden necesitar un abrazo.

Qué puedes hacer para ayudar

Si quieres hacer algo por ayudar en la frontera, hay algunas maneras de hacerlo. Puedes donar a organizaciones que están abogando a favor de los migrantes, como RAICES  yBorder Angels.

De: ELLE US