Ellos también ganaron: los hombres mejor vestidos de los Emmy 2026
Si durante años la fórmula masculina de una red carpet parecía reducirse a un tuxedo negro, camisa blanca y bow tie, los Emmy Awards 2026 volvieron a demostrar que las cosas han cambiado. Esta vez, los hombres se permitieron jugar mucho más con el color, las proporciones, las texturas y una nueva manera de interpretar el tailoring.
Estos fueron nuestros looks masculinos favoritos de la noche:
Colman Domingo en Valentino
Cuando Colman Domingo aparece en una alfombra roja sabemos que algo bueno está por suceder. Para los Emmy 2026 volvió a confiar en Valentino y dejó atrás cualquier idea de pasar desapercibido. El resultado fue exactamente lo que esperamos de él: elegante, teatral y con suficiente personalidad para convertir un traje en todo un fashion moment.
Noah Wyle en Brunello Cucinelli
Noah Wyle defendió el quiet luxury de la mejor manera posible. Su look de Brunello Cucinelli apostó por una sastrería impecable y una paleta sofisticada, demostrando que no necesitas demasiados elementos cuando el fit hace prácticamente todo el trabajo.
Tyler James Williams en Givenchy
Tyler James Williams llevó Givenchy a la alfombra con una propuesta que se sintió precisa, contemporánea y cool. La prueba de que incluso dentro de los códigos más clásicos del menswear todavía hay espacio para jugar con siluetas y actitud.
Mark Ronson en Celine
Mark Ronson entiende perfectamente el uniforme del rockstar moderno y su elección de Celine lo confirmó. Tailoring estilizado, actitud effortless y ese punto ligeramente nocturno que hizo que el look se sintiera mucho menos tradicional que el típico traje de premios.
Oscar Isaac en Celine
Oscar Isaac + Celine era una combinación difícil de arruinar. El actor apostó por una elegancia relajada y masculina que se sintió completamente natural en él. Nada parecía demasiado calculado y precisamente ahí estuvo el encanto.
Marcello Hernández en Prada
Marcello Hernández llevó Prada y confirmó que es uno de los nombres que deberíamos empezar a seguir también por su estilo. Su look encontró ese balance tan Prada entre lo clásico, lo intelectual y algo ligeramente inesperado.
Paul Anthony Kelly en Louis Vuitton
Paul Anthony Kelly hizo de la sastrería una declaración con Louis Vuitton. En una noche dominada por el tailoring, su elección destacó por sentirse joven y actual sin sacrificar la formalidad que exige una ceremonia como los Emmy.
Dan Levy en Celine
Pocos entienden tan bien el poder de una buena silueta como Dan Levy. En Celine, mantuvo su característica sensibilidad fashion con un look pulido, estilizado y con la cantidad exacta de drama.
Thomas Doherty en Brunello Cucinelli
Thomas Doherty llevó la elegancia italiana a Los Ángeles con Brunello Cucinelli. Su propuesta fue clásica sin resultar predecible y relajada sin perder sofisticación. Básicamente, una masterclass de cómo hacer que el formalwear se vea effortless.
Law Roach en Givenchy
Law Roach no iba a llegar a una de las noches más importantes de Hollywood simplemente vestido de negro. Con Givenchy, el stylist convirtió su propia aparición en otro ejercicio de construcción de imagen y recordó por qué sigue siendo una de las figuras más influyentes de la moda actual.
Chris Perfetti en Wiederhoeft
Uno de los looks con mayor personalidad de la noche fue el de Chris Perfetti en Wiederhoeft. En lugar de jugar a lo seguro, apostó por una propuesta mucho más expresiva y fashion-forward que rompió con la uniformidad del menswear tradicional.
Adam Brody en Prada
Adam Brody demostró que el clásico puede seguir siendo interesante. Prada le dio al actor una versión particularmente pulida del tailoring masculino, con proporciones precisas y suficientes detalles para actualizar la fórmula del traje de alfombra roja.
Charles Melton en Louis Vuitton
Charles Melton demostró que tampoco hay que reinventar el tuxedo para destacar. Con un clásico diseño negro de Louis Vuitton, el actor apostó por una fórmula atemporal llevada con proporciones impecables y una actitud relajada. Simple, elegante y exactamente la prueba de que, cuando el fit es correcto, el negro nunca falla.