Kylie Jenner cumplió 29 años y, como era de esperarse, un solo pastel no iba a ser suficiente. Para celebrar por adelantado su cumpleaños, la fundadora de Kylie Cosmetics organizó una noche bautizada por ella misma como “Princess Kitty”, donde el rosa, las coronas y las boas de plumas establecieron el dress code. Pero entre todos los detalles de la fiesta, fueron sus tres pasteles de cumpleaños los que terminaron robándose nuestra atención.
¿Un pastel? Kylie Jenner necesitó tres para celebrar sus 29
Tres pasteles porque uno simplemente no era suficiente
El primero llevaba el maximalismo directamente al postre: un pastel cubierto de betún blanco y aplicaciones que imitaban piedras preciosas, prácticamente una joya comestible y perfectamente alineada con los vasos decorados con cristales que también aparecieron durante la celebración.
El segundo abrazaba por completo el concepto de la noche. Decorado con pequeños gatos y la frase “Happy Birthday Kitty Kylie”, tenía una estética deliberadamente cute, retro y ligeramente kitsch que hacía sentido con las tiaras, las plumas y el rosa de pies a cabeza que llevaron las invitadas.
Pero Kylie guardó el más camp para el final. De acuerdo con Page Six, el tercer pastel recreaba la silueta de su cuerpo llevando un traje de baño rosa, con la palabra “meow” escrita sobre la parte inferior. ¿Sutil? No precisamente. ¿Perfectamente Kylie Jenner? Absolutamente.
La cumpleañera también siguió el código cromático con un minivestido de látex rosa, boa de plumas, corona y zapatos de Gucci, mientras que Kim Kardashian, Khloé Kardashian, Kendall Jenner, Hailey Bieber y otras amigas se sumaron al universo Princess Kitty.
En tiempos en los que un pastel puede ser tan importante para el moodboard como el vestido, Kylie entendió la tarea: no necesitaba elegir entre uno elegante, uno adorable y uno completamente extra. Podía tener los tres.