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Salma Hayek y Valentina Pinault crecen juntas en la era digital

La actriz revela cómo su hija la mantiene al día con las redes sociales, la música y hasta las compras vintage.
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Salma Hayek revela cómo su hija Valentina la mantiene joven y al día. (Getty Images)

Si le preguntas a Salma Hayek , ser mamá de una adolescente en 2026 tiene algunos beneficios inesperados: siempre hay alguien que puede presentarte música nueva, explicarte las últimas tendencias de redes sociales y, cuando sea necesario, bloquear cuentas sospechosas de Instagram antes de que siquiera sepas que existen.

Ese es precisamente el papel que desempeña su hija, Valentina Pinault , en el nuevo episodio de CARversations, la serie de entrevistas entre padres y adolescentes de Instagram. Y, como Hayek nos cuenta durante una conversación por Zoom, también es algo que sucede en la vida real.

Hablamos con la actriz sobre la maternidad en la era digital, su amor compartido por las compras vintage, por qué todavía se niega a revisar sus mensajes directos y todo lo que ha aprendido al criar a una adolescente.

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Madre e hija hablaron sobre su relación, las compras vintage y cómo navegan juntas por la era digital. (Kayla Oaddams/WireImage)

Valentina Pinault, la guía digital de Salma Hayek

Al ver su nuevo episodio de CARversations, me encantó lo natural que se siente la dinámica entre tú y Valentina. ¿Hubo algo que ella dijera que te sorprendiera?

Hay muy pocas cosas que puedan sorprenderme de lo que sale de la boca de Valentina, porque a estas alturas ya estoy acostumbrada a escuchar cosas inesperadas una y otra vez. Siempre me sorprende, así que ya no me sorprende que siempre logre sorprenderme.

Estás criando a una adolescente en una era digital que las generaciones anteriores de padres nunca tuvieron que enfrentar. ¿Qué has tenido que aprender que tus propios padres jamás tuvieron que considerar?

Todo. La tuve bastante grande y, desde antes, nunca fui muy buena con la tecnología. También llegué bastante tarde a Instagram, así que para mí fue un universo completamente nuevo, pero uno que, de hecho, he aprendido a disfrutar muchísimo.

Mis hijos se burlan de lo atrasada que estoy con la tecnología, pero creo que les gusta poder molestarme por eso. Al mismo tiempo, tengo que mantenerme lo suficientemente actualizada para seguir siendo relevante dentro de su universo y de las conversaciones que tenemos: burlarnos unos de otros, hablar de las diferentes tendencias, la música, lo que está pasando y, simplemente, entender de qué están hablando.

Mis padres no tuvieron que hacer nada de esto. Como dije, tuve a Valentina a una edad bastante avanzada, pero ellos me mantienen joven. Es emocionante. Me gusta. Es divertido.

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¿Qué te ha enseñado Valentina sobre cómo navegar por internet o las redes sociales?

Empezó a bloquear cuentas. Yo decía: “¿Por qué me está apareciendo esto?”. Y ella respondía: “No, no, no, mamá. Vamos a bloquear esto, esto, esto y aquello”. Me estaba protegiendo porque yo ni siquiera sabía cómo hacerlo.

En el video también intenta enseñarte a revisar tus mensajes directos.

Está tratando de enseñarme a revisar mis DMs. Yo no quiero hacerlo porque hay demasiados… No revisarlos es mi manera de protegerme y limitar el tiempo que paso en Instagram. Las pocas personas que realmente me necesitan saben que tienen que mandarme un mensaje de texto; de lo contrario, podrías quedarte ahí para siempre.

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¿Qué esperas que las personas se lleven después de ver tu relación con Valentina?

Tengo una hija que sabe que puede decirme cualquier cosa. No tiene que contenerse ni sentir que voy a juzgarla. Puede molestarme y simplemente ser ella misma. Es muy divertida.

Es muy bonito hacer actividades juntas, pasarla bien y disfrutar como dos chicas. También fue lindo tener un pequeño proyecto que pudiéramos compartir. Nos encanta ir de compras, especialmente buscar piezas vintage, pero grabar este episodio de CARversations nos dio otro proyecto para hacer juntas. Fue muy especial.

Moda vintage y secretos de clóset

¿Valentina te recuerda a ti misma cuando tenías su edad o continúa sorprendiéndote?

Las dos cosas. Hay situaciones en las que las chicas siempre seremos chicas. Por ejemplo: “No sé qué me voy a poner”, sin importar cuánta ropa tengas en el clóset.

Ahora ella se roba cosas de mi clóset, igual que yo lo hacía con mi mamá. Es un rito de paso muy bonito. No importa cuánto cambie la tecnología: siempre entraremos al clóset de nuestras madres para tomar prestada alguna cosa.

Pero ¿sabes qué? A veces pienso: “Dios mío, necesito una playera así, pero no tengo nada”. Entonces voy a su clóset, porque ahora me toca cobrarme la revancha.

Hoy las mamás podemos vivir nuestra edad de una manera más joven. Podemos usar playeras o pants si queremos, algo que antes no sucedía de la misma manera. Podemos cuidarnos juntas. Hablamos de consejos de salud y de belleza desde una edad más temprana. Antes, las niñas no se interesaban por las cremas o el maquillaje sino hasta mucho después. También hablamos de comida. Creo que, gracias a la tecnología, tenemos muchos más temas de conversación con nuestros hijos.

Hablando de moda, ¿trabajar en House of Gucci cambió la manera en que alguna de las dos piensa sobre ella?

Para mí tuvo más que ver con la curiosidad de conocer la historia de una marca tan icónica antes de que nosotras llegáramos.

Es interesante observar los legados y las tradiciones de otras familias, cómo se transmiten de generación en generación y cómo, en ocasiones, terminan pasando a otra familia. Así es la vida.

Cuando tú y Valentina van de compras juntas, ¿quién suele encontrar las mejores piezas?

Lo que sucede con Valentina es que no está obsesionada con las marcas. Le encanta comprar vintage. Desde muy pequeña desarrolló una preocupación por el medio ambiente. En ese sentido, es mucho mejor que yo.

Trabajar con Angelina Jolie en Without Blood

Tienes otro proyecto emocionante en puerta,

Without Blood

. ¿Qué fue lo que te hizo querer formar parte de esta historia?

Al principio me emocionaba trabajar con Angie —Angelina Jolie—. Sobre todo, me atrajo la pasión que sentía por la obra y la manera en que la visualizaba.

Al inicio, el personaje me daba miedo. Es una mujer que sufre muchísimo y es muy diferente a mí en muchos sentidos. Me intimidaba.

Después me sorprendió lo natural que resultó todo y lo increíble que fue trabajar con una directora que sabe trabajar con actores. De su mano, pude llegar con mucha facilidad a lugares emocionales muy profundos. Terminaba el día sintiéndome muy bien conmigo misma.

Llegué a lugares a los que nunca había llegado como actriz, y sucedía todos los días. Me sentí muy orgullosa de eso. Estoy muy orgullosa del trabajo y aprendí a amar a mi personaje.

¿Hubo algo que te sorprendiera de trabajar con Angelina Jolie como directora y no como actriz?

Quizá por eso fue tan fácil para mí: ella estaba completamente disponible a nivel emocional. No estaba ahí como actriz, sino como directora; aun así, estaba conmigo, sintiendo lo que estaba experimentando el personaje.

A veces levantaba la mirada hacia el monitor y ella tenía lágrimas en los ojos. Sentía muchísima empatía por algunos de los temas de la historia. Era emocionalmente inteligente, accesible, dulce, amable y cariñosa.

Hubo momentos en los que no sabía qué hacer porque se suponía que debía mantenerme al borde del llanto. Al principio me preguntaba: “¿Cómo vamos a hacer esto durante horas y horas sin llorar?”. A veces tenía que llorar porque ya no podía soportarlo. Sentía que me ahogaba.

Ella me abrazaba. Entonces entendí que llorar y ser sostenida con tanto amor y empatía era un alivio enorme. Sin embargo, después me costaba volver a quedarme al borde de las lágrimas porque ya había liberado todo. Así que le dije: “Creo que ya no quiero hacer eso”. Y ella respondió: “Está bien, intentemos otra cosa”.

Me entendía porque también es actriz. Todos esos sueños que tienes como actor sobre lo que podrías hacer en una película, ella los permitía. Podíamos improvisar, escuchar música, tomarnos el tiempo necesario para llegar al lugar correcto, trabajar con los otros actores y con la directora, ensayar o no ensayar y hablar de todo juntos. Fue un set muy íntimo y resultó increíble poder trabajar de esa manera.

La música que comparten Salma y Valentina

¿Hay algo más que Valentina te haya presentado y que creas que no habrías descubierto de otra manera?

Me enseña muchísimo sobre música. Vamos juntas a conciertos y festivales. De verdad, me mantiene joven. Amo la música y es muy cool. Me hace sentir como una mamá cool saber que realmente voy a conciertos.

También me alegra mucho que quiera compartir eso conmigo. La mayoría de los hijos diría: “Aléjate. Voy a un concierto y la última persona a la que quiero llevar es a mi mamá”. Para mí es un honor que me permita formar parte de su vida de esa manera. Adoro a sus amigos; ya están acostumbrados a mí y a ir a conciertos conmigo. Es divertido.

¿Hay algún artista que les guste especialmente escuchar juntas?

Compartimos muchísima música, pero el último concierto al que fuimos fue el de Bad Bunny. Valentina me presentó su música, especialmente su álbum más reciente. Hizo que me gustara desde el principio.

El reguetón no es realmente lo mío, así que al principio pensé: “Ay, no”. Ella me dijo: “No, esto es diferente. Este álbum te va a gustar”. Bailábamos en la cocina mientras cocinábamos, cuando el disco acababa de salir y antes de que todo el mundo hablara de él.

¿Valentina tiene algún proyecto tuyo favorito?

Sé que hay una franquicia cinematográfica que creó una comunidad en la que ella creció y que le dio amigos que conserva hasta el día de hoy: Grown Ups (Son como niños).

Pasábamos los veranos juntos y era como estar en un campamento de verano. La producción era muy considerada con las familias y los niños, y realmente creamos una comunidad. Sé que todas esas películas de Grown Ups ocupan un lugar muy especial en el corazón de esos niños.

Si pudieras pasar un día visitando el set de cualquier película, ¿cuál elegirías?

¿Cualquier película? ¡Wow! ¡Hay tantas! ¿Cómo te atreves a hacerme esta pregunta? Es buenísima.

Quizá elegiría Cat on a Hot Tin Roof (La gata sobre el tejado de zinc), con Paul Newman y Elizabeth Taylor, solo para ver a esos dos discutir. Dios mío, lo amo a él y la amo a ella. Podría mencionar mil películas, pero quedémonos con esa.

Esta entrevista fue editada y condensada para mayor claridad.
Este artículo fue publicado por primera vez en ELLE US .

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Salma Hayek Valentina Paloma Pinault Conversaciones Celebridades
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