Las prioridades de Timothée Chalamet están claras: ir a ver a los Knicks es más importante que asistir a la Met Gala. Por segundo año consecutivo, el protagonista de Marty Supreme prefirió sentarse en la cancha del Madison Square Garden para ver jugar a los Knicks que vestirse de gala y acompañar a su pareja, Kylie Jenner en la alfombra roja del gran evento de moda.
Para la ocasión, Chalamet combinó unos jeans holgados y unos Gazelle de adidas con un suéter a rayas en negro y azul. Durante todo el partido, el nominado al Oscar se dejó ver muy emocionado de ver a su equipo jugar.