Madonna acaparó titulares al convertirse en la invitada sorpresa de Sabrina Carpenter en su segunda presentación en Coachella y aunque su performance salió espectacular y fue muy bien recibida entre el público, lo que ahora está dando de qué hablar es su ropa, que fue robada de su camerino. En una publicación de Instagram este 20 de abril, la reina del pop declaró que se sentía en las nubes por haber interpretado por primera vez una de las nuevas canciones de su próximo álbum "Confessions II" sobre el escenario, pero que lamentablemente, la desaparición de su vestuario había arruinado lo que parecía un fin de semana inolvidable.
La cantante continuó explicando que las prendas que fueron robadas forman parte de su archivo personal y que incluyen una chaqueta, un corset, un vestido y más piezas de esa misma era. "Estas no son solo ropa, son parte de mi historia".