Antes de los reflectores internacionales, hubo un reality de cantantes, escenarios de teatro, musicales, telenovelas y una determinación audaz. Melissa Barrera lleva más de la mitad de su vida dedicada al entretenimiento, aprendiendo a mover- se entre géneros, formatos y expectativas sin perder el centro. hoy forma parte de la serie The Copenhagen Test, un proyecto que confirma que su presente no es azar, sino el resultado de una carrera pensada a largo plazo. no solo ocupa un lugar visible en el Hollywood contemporáneo: lo disputa. en una industria que suele premiar la tibieza, la actriz mexicana ha construido una presencia basada en decisiones firmes, talento y una voz que no se esconde cuando el contexto exige postura. Hoy su nombre dialoga con franquicias globales, cine de autor y nuevas narrativas televisivas, pero también con un momento histórico en el que ser figura pública implica asumir riesgos reales. fue precisamente ese posicionamiento claro —uno de los primeros dentro del mainstream hollywoodense— sobre el conflicto en Palestina lo que marcó un punto de quiebre en su carrera reciente. Barrera atravesó la controversia sin diluir su identidad ni su discurso, reafirmando algo que ha sido constante desde el inicio: su forma de habitar Hollywood es profundamente decidida. Mexicana nacida y formada en Monterrey, su trayectoria desafía los moldes tradicionales de representación latina en la industria , convirtiendo su origen en un eje de poder y no en una etiqueta.
Melissa Barrera: la mexicana que disputa Hollywood con talento y convicción
Jonathan Saldaña: ¿Cómo describirías este momento?
Melissa Barrera: Súper emocionada, la vida nunca deja de sor- prenderme. Estoy en un momento en el que se alinean cosas que llevo muchos años planeando.
JS: ¿Con qué ojos te miras hacia el pasa do, con qué ojos ves tus primeras inquietudes?
MB: Con mucho amor y admiración. Veo el camino y admiro a la niña de los sueños grandes, con un enfoque inquebrantable, con un poder de decretar increíble. Práctica- mente, todo lo que he querido hacer en la vida lo he logrado.
JS: ¿Esa perspectiva se mantiene?
MB: Los últimos dos años fueron difíciles, perdí el poder de esa Melissa que siempre he tenido y ahora estoy regresando a mi esencia. Te dicen mucho que tienes que amar y honrar a tu niña interior y eso es justo lo que estoy haciendo.
JS: ¿Dimensionas todo lo que ha pasado?
MB: Sí. Veo atrás y veo todo: empezar en Monterrey haciendo teatro, La Academia, mi primer proyecto fuera de México. A veces se me olvida, te pierdes en el presente y en el futuro, en los problemas que tienes actualmente, las inquietudes, la ansiedad y lo que quieres lograr.
JS: ¿Hay algo en ti que te mueve hacia nuevos lugares o es algo más casuístico?
MB: Soy muy curiosa, no me gusta encasillarme. Prefiero adquirir nuevas habilidades, aprender cosas. Esta carrera es muy peleada y la manera de seguir es abrirte a todos los caminos: teatro, cine, tele, reality; como actriz, como productora, como directora, como escritora; como todo hay que hacerlo.
JS: ¿Cuándo entendiste eso?
MB: Desde muy joven. Si quería ser solamente actriz de teatro, me iba a limitar. La primera cosa que me abrió ese camino fueron las audiciones de La Academia ¿Un reality show de cantantes? Dije “¿Por qué no?”.
JS: La academia es un proyecto particular, tú ¿cómo lo ves en retrospectiva?
MB: Es una gran oportunidad, entrar no es fácil, audicionan miles de personas y en mi generación éramos 35. En ese momento tomé una decisión que detonó lo que es mi carrera, una muy diferente a lo que yo me había imaginado, una carrera más emocionante, de más altos y bajos.
JS: ¿Qué era lo que te imaginabas?
MB: Quería ser actriz de Broadway, trabajar constantemente y si resulta que estás en un show como Hamilton, que se hace un fenómeno, te conocen. Pero entrar a la televisión en México me dio más exposición y decir, “tal vez no me tengo que encasillar, puedo hacer otras cosas’’.
JS: ¿En qué momento dijiste "ya llegué"?
MB: Muchas veces he sentido que estoy viviendo pasos muy grandes y a la vez esa hambre que es parte de mi esencia, siente que todavía no he llegado al pico. Como en el Everest que hay picos donde descansar, pero no he llegado hasta arriba.
JS: ¿Has sentido que pierdes perspectiva?
MB: Nunca. Hago mi vida normal y no me reconocen más que en Los Ángeles, en Nueva York y en la Ciudad de México. Estoy en un sweet spot de carrera, he hecho proyectos high profile, pero no me siento expuesta.
JS: ¿Qué te mantiene con los pies en el piso?
MB: Tengo una familia muy cercana y mucha gente que me aterriza. Cuando me dieron In The Heights, le hablé a mi esposo, “Mi amor, me dieron el proyecto con Lin Manuel Miranda, el de Hamilton”. Él no sabe ni qué es Hamilton. Eso te aterriza, te das cuenta que no lo es todo. Ese mundo, esa burbuja, no es real. El mundo está acá.
JS: Con Scream los titulares eran “la mexicana que protagonizará uno de los éxitos del cine”. ¿Hay un sentido de responsabilidad?
MB: Sí, pero no lo siento como carga. Representar a México es un regalo. Me encanta ser mexicana nacida y crecida en México, mexicana con nopales en la frente. Trato de representar la belleza de nuestro país y de nuestra gente y lo trabajadores que somos. Ser mexicana es mi superpoder. Lo más difícil como la nueva protagonista de Scream era, la presión de no decepcionar a ese fandom que es tan intenso.
JS: Hiciste telenovelas, teatro, cine, serie, fuiste una Scream Queen ¿Cómo entiendes ser actriz?
MB: Me gustan los retos, usar diferentes músculos, cada género usa diferentes. Siempre la raíz es la verdad, pero cada cosa se vive diferente. Ser actriz es ser un camaleón, es entrar y salir de diferentes mundos. No me interesa hacer una carrera solamente en un carril. Me aburriría.
JS: Hablabas de 2 años complicados, supongo que te refieres a lo que sucedió con tu posicionamiento respecto a palestina ¿Cómo fue ese momento para ti?
MB: Me quitó la venda de los ojos. Veo las cosas mucho más claras en cuanto a cómo funciona la industria. Ahora tengo una ventaja, estoy jugando poker y me dejaron ver todas las cartas. Siempre las primeras personas que se pronuncian acerca de cualquier causa son a las que castigan más y eso fue lo que me pasó. No voy a decir que la primera, pero sí fui de las primeras en una posición ante lo que ya estaba pasando. Trataron de destruirme, yo aquí sigo, soy muy adaptable.
JS: ¿Te hubiera gustado saber qué pasaba con tu personaje en Scream?
MB: Creo que lo que yo quería que sucediera con el personaje no iba a ser, entonces creo que estuvo mejor así.