Tras el fallecimiento de Karl Lagerfeld en 2019, se dio a conocer que al no tener no tener descendientes directos ni familia cercana el legendario diseñador, le heredó 170 millones de euros a Choupette , su amada gatita color crema de ojos azules y de raza birmana, sin embargo, se acaba de dar a conocer que la felina está en la ruina.
Choupette quedó bajo el cuidado de la ama de llaves del diseñador, Françoise Caçote, quien vive en un departamento en París con su familia y otro gatito rescatado. Sin embargo, aunque Lagerfeld pretendió dejar protegida a su gatita, no ha recibido ni un solo centavo de esa herencia, por lo que su cuidadora está haciendo todo lo posible por cubrir sus gastos y cuidados.