Dismorfia de Snapchat: el trastorno que lleva a la cirugía para verte como en el filtro

En una era en que gracias a los filtros, se puede corregir cualquier imperfección con facilidad, ha nacido una situación alarmante: Snapchat dismorfia.

886
- Publicidad -

Antes, jóvenes llegaban a los consultorios de los cirujanos plásticos con fotos de las celebridades a quienes querían parecerse tras un proceso quirúrgico (como la nariz de Meghan Markle). Hoy, con su celular en la mano, solicitan quedar como su selfie después de aplicar los filtros proporcionados por redes sociales. Dismorfia de Snapchat , le han llamado los científicos y es ya un tema de debate en los círculos médicos.  

Según un artículo recientemente publicado en JAMA Facial Plastic Surgery, esta es una tendencia alarmante ya que estos filtros aplicados a las selfies, a menudo presentan una apariencia inalcanzable y eliminan la línea que divide a la realidad de la fantasía.

Publicidad

Neelam Vashi, investigadora involucrada en este estudio, declaró al diario The Washington Post que “Snapchat dysmorphia” es el resultado de que las personas ahora pueden corregir cualquier imperfección con facilidad. “Lo que solía estar solo al alcance de las celebridades, ahora está en manos de cualquiera “.

De acuerdo con la encuesta anual de la Academia Estadounidense de Cirugía Plástica Facial y Cirugía Reconstructiva, las selfies siguen siendo una fuerza impulsora detrás de por qué las personas desean realizarse una cirugía plástica. En 2017, esta encuesta encontró que el 55% de los cirujanos informaron que sus pacientes solicitaron una cirugía porque se veían mejor en selfies. Una cifra 13% mayor con respecto al año anterior.

Snapchat, por ejemplo, cuenta con más de 20 filtros que los usuarios pueden alternar simplemente deslizando las pantallas de sus teléfonos. Además de agregar coronas de flores u orejas de cachorro, los filtros pueden darle a la persona pecas, pestañas más largas, ojos más anchos y una piel perfecta, entre otras drásticas transformaciones. Facebook, Instagram y Twitter también permiten a las personas editar sus fotos en la aplicación antes de subirlas.

Algunas más sofisticadas como Facetune, tienen la capacidad de blanquear la dentadura, reducir el tamaño de los pómulo o reducir el tamaño de la cintura, esto solo por 79 pesos mexicanos. Estas aplicaciones pueden crear la fantasía de que una transformación es posible y que el camino para lograrla es sencilla. Con esa idea en la mente, llegan a los consultorios exigiendo a los especialistas que los cambios ocurran en una semana.   

Pero para Vashi, quien también es profesora en la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston, esto no es realista. “Puedo mejorar mucho a la gente, pero me llevará mucho más tiempo que una semana, y no será del 100 por ciento “.

El término Snapchat dismorfia se le atribuye al al médico estético británico Tijion Esho. Este fenómeno es una forma de trastorno dismórfico corporal, un trastorno mental que hace que las personas estén extremadamente preocupadas con un defecto corporal. Algunas de sus expresiones son que con frecuencia se miran al espejo o se arreglan con empeño varías veces al día.  

Según el artículo, hasta hace poco, solo las modelos y las celebridades podían tomar fotos impecables y envidiables, con el acceso creciente y masivo a las aplicaciones de edición los estándares de belleza antes inalcanzables ahora inundan las redes sociales y esas personas que lucen perfectas en las fotos son gente cercana.