La terrible situación geopolítica podría destruir la industria del lujo

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Existen pocos lugares en la actualidad que no se encuentren amenazados por un clima político turbulento y eso se ha derivado de las disputas de las tres economías más grandes del mundo: China, los Estados Unidos y la Unión Europea.

No es ningún secreto, las políticas proteccionistas de Donald Trump y la hostilidad del presidente estadounidense más polémico –y tal vez odiado– de la historia está logrando cambios que quizás no sean tan positivos. Estos son los tres escenarios con los que nos encontramos hoy en día y lo que podrían llegar a significar para la industria del lujo:

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Duelo de titanes: China vs. EEUU

La China de Xi Jinping y los Estados Unidos de Donald Trump llevan unos meses teniendo más roces de lo normal en zonas como la hermética Corea del Norte o el Pacífico. Además, el gobierno del gigante asiático acusó al mandatario de hacer “diplomacia con tweets”, mostrando un claro desagrado hacia él. Esto podría implicar problemas en el comercio con unos Estados Unidos cada vez más autárquicos y dispuestos a subir los impuestos a los productos importados tras acusar oficialmente de manipulación de divisas a la superpotencia rival. En este escenario, la respuesta de China sería subir también sus barreras económicas y, sabiendo que un tercio del los clientes mundiales del mercado de lujo se encuentran en este país, el golpe sería devastador para una gran cantidad de marcas del sector.

Cada uno por su lado: ¿”Frexit”?

El Brexit del año pasado evidenció lo siguiente: la Unión Europea no está tan unida como se creía. Sin embargo, el Reino Unido siempre fue escéptico al proyecto europeo, manteniendo una extraña independencia de él, por ejemplo, no adoptando jamás el euro. Lo problemático es que, consecuentemente, una ola de partidos anti-europeos y marcadamente anti-inmigración está creciendo en el continente con candidatos como Marine Le Pen del Front National francés que podrían llevar un “Frexit” al corazón del continente.

Aún así, las compañías de lujo no se verían tan afectadas por la disolución de esta alianza y las del norte europeo sacarían ventaja de ello derivado de sus fuertes economías como es el caso alemán. Por otra parte, los países del sur como Italia o España podrían también verse beneficiados al poder tener divisas más débiles y líquidas que favorecen el consumo. De tal manera, las corporaciones europeas se adaptarían como empresas que son a estos escenarios rápidamente.

No tan aliados: Trump vs la Unión Europea

Al parecer, China no es el único país con el que EEUU tiene problemas y los lazos con la Unión Europea también se están dañando progresivamente. Todo comenzó cuando Trump, mediante su asesor económico Peter Navarro, los acusó de manipulación de divisas para favorecer las exportaciones alemanas. De tal forma, si Trump decide tomar acción siguiendo sus políticas proteccionistas podría subir los impuestos a los países tanto para importar como para exportar. Los consumidores americanos sufrirían precios caros y muchas compañías americanas se verían afectadas al no poder manufacturar en otros países.