Si algo quedó claro en esta edición de los Golden Globes , es que debieran de haberse llamado “Globos de Plata”. Este tono metálico fue el ganador irrefutable de la alfombra roja de este año, con vestidos metalizados, acabados espejo y satines azulados dominando la moda de los premios, confirmando que la tendencia de gala de este año no es cálida ni nostálgica, sino moderna, pulida y deslumbrante .
Las dos grandes embajadoras plateadas de la noche fueron Kate Hudson y Elle Fanning ; la primera apostó por un vestido recto, limpio y totalmente plateado que evocaba una sofisticación clásica, mientras que Fanning prefirió confiar en las lentejuelas para amplificar el efecto glam. Otras celebs nos demostraron que el plateado funciona de forma minimalista, pero también si quieres parecer bola disco.