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Pomellato restaura gemas rotas y hace una colección única en el mundo

De inspiración japonesa y muy sustentable.
jue 25 febrero 2021 11:55 AM
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Colección cápsula Kintsugi de Pomellato.

La belleza también está en las “imperfecciones”, en lo roto y en aquello que parece incompleto. Pomellato tiene el mejor ejemplo de ello con una colección hecha a partir de la restauración de gemas rotas y dañadas. Además este reciclaje es un movimiento súper sustentable en la rama de la joyería.

La marca italiana se inspiró en una tradición japonesa de restauración. Se trata del antiguo arte del Kintsugi y si no lo conoces, es una técnica fascinante, limpio y orgánico como todo lo japonés. Te contamos cómo transformaron todas estas gemas y piedras en la nueva colección cápsula.

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Kintsugi de Pomellato está formada de piedras que normalmente se descartarían. Las piedras Jet o azabache de color negro y la piedra Kogolong cuando están dañadas se desechan, pero ahora las se reúsan para crear nuevas joyas. Fueron restauradas con una maestra artista de Kintsugi en Tokio.

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Proceso de restauración de gemas.

Artesanalmente, esta maestra restauró los pedazos destrozados de las piedras Jet y Kogolong, con una técnica milenaria. Posteriormente, los artesanos de la Casa Pomellato en Milán, transformaron las piedras reparadas en anillos, pendientes y colgantes minimalistas que ahora forman la colección Kintsugi.

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Artesanía de Kintsugi.

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La idea es revivir la filosofía japonesa de que las cicatrices son un signo de la fuerza de la curación, una idea muy presente en el panorama actual. Se trata de dar nueva vida a lo dañado. Así, cada pieza es totalmente única, ninguna tiene las mismas líneas, ni las mismas costuras.

¿Cómo se logra el Kintsugi?

Kintsugi Artist for Pomellato Kintsugi Collection (11).jpg
Artesana de Kintsugi en Tokio.

En manos de un maestro de laca, se elabora una pasta adhesiva que se aplica de forma rápida pero precisa. El trabajo consiste en volver a montar las piezas o pedazos antes de colocar el pegamento y que quede sellado para siempre. Después de varias semanas de secado suave, la pasta adhesiva se lija para que quede a ras de la superficie. Como paso final, el maestro artesano aplica hábilmente el oro para cubrirlo y que no se noten las “costuras”.

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Pomellato Japón Joyería
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