Más que sólo un clavo

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Cortesía

Juste un Clou, la colección de Cartier que rompió con los esquemas de la joyería tradicional gracias a su creador Aldo Cipullo, se reinventa en 2018.

1969 fue un año de revoluciones sociales y culturales. El hombre llegó a la luna; Woodstock reunió a más de 350,000 fanáticos del rock and roll; la agrupación The Beatles grabó Abbey Road, su último disco de estudio; y Aldo Cipullo se unió al equipo de diseño de Cartier en Nueva York.

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Con tan solo 23 años, este bon vivant originario de Roma, cayó rendido a los encantos de la Gran Manzana y encontró en los diseños de su entorno –atrevidos, modernos y llenos de simbolismo– una fuente inagotable de inspiración. Inmerso en este ambiente de transformaciones sociales, Cipullo tuvo la genial idea de crear piezas de joyería que rompieran por completo con las formas y estándares tradicionales.

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Bajo la visión de Cipullo, un clavo –símbolo del quehacer industrial– se convirtió en un brazalete de oro que reflejaba el nuevo espíritu de Cartier. Con Juste un Clou –que puede traducirse del francés al español como “Sólo un clavo”– Cipullo demostró tener la capacidad de adaptarse a los nuevos tiempos, un objetivo impulsado por Michael Thomas, quien entonces ejercía la presidencia de la compañía.

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Gracias a su apariencia minimalista, andrógina y versátil, Juste un Clou se convirtió en una de las colecciones icónicas de Cartier.“Creo en el cambio radical de la joyería –debería ser más divertida. Si tienes un escritorio estilo Luis XVI, puedes poner una silla Le Corbusier junto a él. Es lo mismo con la joyería”, aseguró Cipullo a la revista Women’s Wear Daily en 1970, dejando claro que su creación era un reflejo de su espíritu rebelde y juguetón.

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En 2018, esta colección que dio vida a anillos, collares, colgantes y aretes –fabricados en oro blanco, rosa y amarillo– se ha reinventado en versiones más delgadas y flexibles que se adaptan a la anatomía con mayor suavidad y que se alzan como un símbolo de rebeldía y libertad.Cubiertas de diamantes o en sus versiones más puras, las piezas de la colección Juste un Clou hablan por sí mismas. Sus curvas son también una declaración de la personalidad creativa y poco convencional de sus propietarios. A final de cuentas, un clavo no es sólo un clavo, es una herramienta que ayuda a construir cualquier cosa que seamos capaces de imaginar.

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Descubre más de la colección Juste un Clou aquí.

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