Las supermodelos (y sus followers) son la nueva fórmula ganadora en publicidad

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Kylie Jenner tiene 95.9 millones de seguidores en Instagram. Kendal Jenner tiene 82 mil 200 millones. Cara Delevingne 40 mil 400 millones. Gigi Hadid 35 mil 100 millones. Emily Ratajkowski 40 mil 400 millones. A cada uno de estos perfiles hay que sumarle los cientos de seguidores que todos los días irán adquiriendo, los millones –sí millones– de likes que cada publicación que hagan tendrá y la influencia incalculable que cada una de ellas tiene en cada post que hacen sólo en esta red.

Pero, ¿qué tienen de importante estos números en la vida de cada una de estas supermodelos? La respuesta la ha analizado Business of Fashion (BoF) en un artículo que deja en claro una nueva tendencia: las supermodelos son el nuevo poder de la publicidad.

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Ellas ya no son sólo el rostro de una marca, son –dentro de ciertos parámetros– la marca misma. Este es el nuevo sentido de identidad en el negocio de la publicidad, una esencia que se comparte con cómo han cambiado los parámetros que constituyen el éxito de una modelo.

baby, stylin. ?? @zayn @voguemagazine @tonnegood @inezandvinoodh ❤️??

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Esta tendencia se vio por primera vez en la década de los 90 –de una forma bastante arcaica para lo que vemos hoy en día– con personalidades como Naomi Campbell, Linda Evangelista, Christy Turlington, Cindy Crawford y un poco más tarde con Kate Moss. Todas modelos que rompieron por primera vez la barrera entre el modelaje y convertir su nombre en una marca que se promocionaba (a la par de poderosas compañías del mundo de la moda) en periódicos, revistas y la televisión. Pero ninguna de ellas tuvo el poder que hoy tienen las supermodelos con las redes sociales, pues Facebook, Twitter, Instagram, Snapchat y demás medios, acercan a las personalidades –que antes se percibían inalcanzables– directamente con su audiencia.

new @fendi campaign shot by Karl ?

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Cara delevigne, por ejemplo, fue una de las primeras modelos que aprovechó la voz que tiene en estas redes para acercarse más a sus seguidores. Su autenticidad se ha robado el corazón de más de 40 millones de personas sólo en Instagram y es el mejor ejemplo para decir que el hecho de que las modelos se muestren tal cual son y de cierta manera se salgan de esa percepción de perfección sí reditúa económicamente.

I’ve always been a fan of the Armani Fashion House… Honored to be featured in the FW Campaign!!! @armaniexchange #axchange

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Mientras muchas otras celebridades son educadas para no mostrar demasiado de su vida íntima, las supermodelos salen en sus redes sin importar cómo lucen al despertar o sus cualidades artísticas mientras interpretan una canción, dice al medio Ivan Bart, presidente de IMG Models, que representa a Gigi Hadiod.

Did I die and go to heaven?

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Supermodelos como Kendall o Gigi tienen más seguidores en Instagram que las lujosas mega marcas como Chanel –que tiene 23 millones– o Louis Vuitton –que acumula 18 millones–, por ello son una buena oportunidad nueva de negocio para las agencias de modelos, pues el talento de las modelos para producir su contenido ayuda a distribuir y alcanzar más posibles compradores que una campaña publicitaria común y corriente.

Did I die and go to heaven?

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Las agencias de modelos ya están tomando el control de las redes de su personal, trabajando de mano de marcas para diseñar estrategias relacionadas con la publicidad de determinado producto que no se salgan de la esencia de la modelo, aunque aclaran que las no deciden el contenido de los posts sino que sólo las impulsan a monetizar cada publicación. ¿Cómo? Entrenando a las modelos para publicar imágenes estéticas y contenidos óptimos. Lo extraordinario es que sus redes sociales les siguen perteneciendo al 100% y ellas son responsables del contenido que se publica, son las conductoras de su propio destino.