El vestido más deseado de la temporada, es también el más sexista

62
- Publicidad -

La marca francesa Réalisation Par es la creadora de este vestido que, por su brillante color, silueta veraniega, y atrevido escote, se ha convertido en una de las prendas más hot de la temporada. Pero la firma creada por la blogger Alexandra Spencer y su socia Teal Talbot, se ha metido en un gran problema al ser criticada en las redes sociales como sexista por las palabras con las que describen en su tienda en línea al modelo ‘The Diane-Red Star’:

“Esto es lo que sabemos. Los hombres aman los vestidos de verano. También sabemos que este punto no tiene importancia porque nosotras las mujeres vestimos para nosotras y solo para nosotras—hasta aquí todo va bien, continúa leyendo—. Pero algunas veces… solo algunas necesitas un ‘boleto que te deje salir de la prisión’. Tal vez olvidaste sacar la basura, o golpeaste el auto de tu papá, o tal vez se te hizo tarde y olvidaste hacer lo único que te pidieron hacer. Cualquiera que sea la razón, el vestido Diane es la solución. Este es el vestido que los hace olvidar porqué estaban enojados contigo, y lo único que realmente les importa es: Si eres mala siendo buena, debes ser muy buena saliéndote de ésta. Confía en nosotros. De nada”.

dianedress2
Réalisation Par
Publicidad

La primera en señalar el sexismo con el que se describe a esta prenda fue Kat George en el sitio web Oxygen, quien asegura que “la historia reduce a las mujer que usa este vestido a su apariencia –su valor está basado en qué tan bien se ve en el vestido. No en su inteligencia o sentido del humor, ni su ingenio o su madurez para hacerse responsable de sus propios errores”.

“Al vender la idea que una mujer debe ser provocativa específicamente para saciar el deseo de los hombres, es solo una forma más de distraernos del simple acto radical, peligroso, y revolucionario de ser mujer”, aseguró la autora quien afirma que, cada vez que compramos un vestido Diane o cualquier otra prenda que nos quite el valor que merecemos como mujeres, somos cómplices de nuestra propia desgracia.