Por qué no debes basar tu guardarropa entero en fast-fashion

268
- Publicidad -

Absolutamente todas las mujeres en el mundo nos hemos encontrado en alguna situación en la que, o necesitamos alguna prenda de emergencia para un evento al que no planeábamos asistir, o simplemente estamos aburridas y decidimos entrar a la tienda más cercana para matar el tiempo y terminamos comprando al menos tres prendas que realmente no necesitábamos.

Estamos seguras de que a ti también te ha pasado al menos una vez, e incluso podríamos asegurar que tu guardarropa, como el nuestro, se encuentra plagado de compras de emergencia, o peor aún, aquellas que realizaste sin siquiera detenerte a pensar si realmente necesitabas dicha prenda, o si realmente te encantaba.

Publicidad

Sin embargo, no hay necesidad de sentirse mal por ello; lo que queremos es explicarte qué conllevan esas compras impulsivas, y qué puedes hacer para remediarlo. Porque a pesar de que parecen inocentes, no lo son; ni contigo ni con el planeta.

 

Calidad y fit.

En todos lados escuchamos que las prendas baratas son de mala calidad, y es cierto. Probablemente en un principio no sea muy evidente, sin embargo, después de un par de lavadas, comenzarán a aparecer bolitas en el tejido, éste perderá su forma o color; o simplemente las prendas envejecerán a un ritmo acelerado hasta que de pronto te detendrás en el espejo y notarás que lucen pésimo.

De la misma manera, la construcción y el fit que tienen estas piezas sobre el cuerpo normalmente son muy pobres. Te retamos a que un día te pruebes una prenda hecha a la medida, o de un buen diseñador, y notarás de inmediato que las piezas de las cadenas de fast-fashion no tienen el mejor corte ni construcción.

the-worlds-leading-fast-fashion-company-forever-21-has-a-dirty-little-secret

 

Medio ambiente.

El fast-fashion ha contribuido a alimentar la cultura del desecho. Porque claro, si las prendas lucen y se sienten baratas y desechables, así las trataremos. Y es que tal vez nunca lo hayas pensado, pero la producción de fibras toma aproximadamente 145 millones de toneladas de carbón, y de 1.5 a 2 billones de galones de agua. De la misma forma, los químicos utilizados para teñirlas son sumamente contaminantes y van a parar a nuestras aguas, y peor aún, en nuestra piel. Porque según el Centro para la Salud Ambiental, distintas cadenas de fast fashion siguen usando en sus artículos niveles de plomo por encima de los permitidos.

Por otra parte, al ver estas piezas como un bien desechable, solemos echarlo fácilmente a la basura. Una persona promedio tira más de 30 kg. de ropa,, incluso nueva, a la basura; ropa que, al estar hecha de materiales sintéticos como el poliéster, nylon y acrílico pasará al menos por los próximos 10 años en vertederos alrededor del mundo.

FAST-FASHION_Exhibition_1

 

Sweatshops.

Las condiciones en las que los trabajadores de las fábricas en las que se realizan nuestras prendas laboran, tampoco son las mejores. Y es que, inmediatamente después de que salen a la luz las fotos de los desfiles de Fashion Week, los grandes conglomerados comienzan su apresurada labor para duplicar dichas prendas mediante fábricas ubicadas en algunos de los países más pobres y bajo las peores condiciones de trabajo. Jornadas laborales de más de 12 horas continuas, abuso verbal, físico y sexual e incluso encierros hasta el término de su trabajo son situaciones que los trabajadores de estas sweatshops enfrentan día con día.

insideout-no-fast-fashion-event-rentez-vous

 

Knockoffs.

Si alguien se robara nuestro trabajo y decidiera poner su nombre en él, no estaríamos para nada felices. Ahora imagínate lo que pasa cuando tu diseñador favorito dedica meses de trabajo en su inspiración, diseños, búsqueda de materiales y atención al detalle, para que de pronto se encuentre con que su trabajo ha sido pobremente imitado por una tercera persona, que encima está generando impresionantes ganancias con ello.

Y no, estas compañías no están “democratizando la moda”.

IMG_2238

 

Tu dinero a la basura.

Todas nosotras hemos pensado que como estas piezas cuestan lo mismo que un viaje en Uber o nuestra revista favorita, al adquirirlas estamos realizando grandes ahorros, pero no. A la larga solamente terminamos con prendas efímeras que no aportan nada a nuestros guardarropas ni estilo personal. Y por experiencia propia podemos decirte que es muy probable que despiertes un día y te des cuenta de que todo el dinero que has ganado por años se ha ido a la basura en prendas que ya ni siquiera quieres usar.

Además, ¿quien quiere ir por la calle y encontrarse a 10 mujeres usando exactamente la misma prenda que llevamos puesta?

nb20130530a2a

 

Ahora que conoces los contras de elegir cantidad sobre calidad, tranquila, no te preocupes ¡todavía hay mucho que puedes hacer para revertir el daño y construir -poco a poco- tu clóset de ensueño!

 

Tips:

-Construye pieza a pieza un guardarropa sólido. Detente a pensar cuáles son las prendas que realmente necesitas, ahorra, y busca aquella que realmente ames no solamente por su diseño, sino por material y construcción. Piensa en atemporalidad y calidad. Ten siempre en mente que calidad es mejor que cantidad.

-Una de las maneras más fáciles de evaluar el costo real de una prenda es comparando el precio total del artículo, contra las veces que vas a poder usarlo. Por ejemplo, si estás buscando un par de botines negros básicos que usarás cientos de veces para distintas ocasiones, deberías invertir en uno de buena calidad, con un diseño clásico. Porque a pesar de que en un principio tal vez el precio te haga dudar, sabes que los usarás constantemente y que con los cuidados adecuados te durarán por años y años. En cambio, si buscas un par que cueste $500, pero a la décima puesta ya se le despegó el tacón, representará una pérdida mayor para tus finanzas y tu tiempo.

-Como gastarás más dinero en una sola prenda, poco a poco obtendrás la habilidad de evitar las compras de arrebato y lograrás desarrollar mejor tu estilo personal.

-Si tienes poco presupuesto, comprar ropa vintage es una excelente opción. Busca tiendas cerca de tu casa; allí seguramente encontrarás piezas únicas a buenos precios.

-Ponte creativa con la ropa que ya tienes. Tal vez nunca lo habías pensado, pero unos arreglos por aquí y por allá podrían renovar por completo aquellas prendas que ya ni siquiera sacas del armario.

-¡Pregunta a tus amigas! De seguro ellas también tienen ropa o accesorios que ya no usan y tal vez podrían hacer un intercambio como una manera fácil -¡y gratis!- de renovar sus clósets.

-Si lo que buscas es ropa de diseñador a precios más accesibles, las tiendas de consignación como Vestiaire Collective o The Real Real son para ti. En ellas podrás encontrar piezas usadas, totalmente originales, a distintos precios y en su gran mayoría en casi perfecto estado. ¡Nadie notará que dichas piezas tuvieron otro hogar antes que el tuyo!